Aduéñate del proceso. 


Aquéllos que han podido construir algo desde cero saben perfectamente que existe una serie de pasos que te llevan a un resultado final. Este proceso crea una sensación de apropiación y conocimiento de cada uno de los pasos que te lleva a crear algo increíble de la nada.

De manera similar en la vida podemos poner en práctica la ley de la siembra y la cosecha, pues para poder ser dueños de nuestros procesos de creación, y al mismo tiempo de los cambios que tenemos a través de la vida, tenemos que escoger bien nuestra semilla y seguir correctamente los procesos de siembra. 

Piensa en alguien que conozcas que esté pasando alguna situación muy difícil. En tu mente, ponte en su lugar. ¿Qué clase de semillas podrías sembrar en esta situación? ¿Qué es lo que estarías dispuesto a hacer para permanecer enfocado en las promesas y las instrucciones de Dios? ¡Toma nota de estas instrucciones! Porque debes estar listo para usar esto en momentos de adversidad en el futuro.

Y recuerda que la ley de la siembra y la cosecha funciona para todos. Lo que sucede en la vida depende de la calidad de semillas que sembramos. 




Tu amigo,

Randy O. Morrison.

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