Alineación y balanceo.

Las fuerzas invisibles se manifiestan en nuestra vida en forma de tensión, ansiedad y presión. Ahora, cuando nuestro ser interior se conecta con Dios a través de nuestro espíritu, tenemos la capacidad de controlar estas manifestaciones. Podemos lograr esta conexión con nuestro espíritu si aplicamos la Palabra de Dios a todos los aspectos de nuestra vida. 

Poner la Palabra de Dios en acción en nuestra vida, nos brinda la llave para unir las 3 partes que nos fueron diseñadas, espíritu, alma y cuerpo. Si hacemos esto, no habrá nada que nos pueda detener y se convierte en el nivel de alineamiento y balanceo que Dios quiere que logremos. Como hijos de Dios, no debemos estar cargados con tensión, ansiedad o presión porque nuestra paz ha sido comprada y pagada con la sangre de Jesús.

Toma tiempo para leer y reflexionar sobre Marcos 4:4-19. En esta escritura Jesús está enseñando cómo las fuerzas impactan nuestra vida, y cómo nos detienen para ser fructíferos. 

A medida que esparcía la semilla por el campo, algunas cayeron sobre el camino y los pájaros vinieron y se las comieron. Otras cayeron en tierra poco profunda con roca debajo de ella. Las semillas germinaron con rapidez porque la tierra era poco profunda; pero pronto las plantas se marchitaron bajo el calor del sol y, como no tenían raíces profundas, murieron. Otras semillas cayeron entre espinos, los cuales crecieron y ahogaron los brotes, así que esos brotes no produjeron grano. Pero otras semillas cayeron en tierra fértil, y germinaron y crecieron, ¡y produjeron una cosecha que fue treinta, sesenta y hasta cien veces más numerosa de lo que se había sembrado!». Luego les dijo: «El que tenga oídos para oír, que escuche y entienda».
Más tarde, cuando Jesús se quedó a solas con los doce discípulos y con las demás personas que se habían reunido, le preguntaron el significado de las parábolas.

Él contestó: «A ustedes se les permite entender el secreto del reino de Dios; pero utilizo parábolas para hablarles a los de afuera, para que se cumplan las Escrituras:
"Cuando ellos vean lo que hago,
    no aprenderán nada.
Cuando oigan lo que digo,
    no entenderán.
De lo contrario, se volverían a mí
    y serían perdonados"».

Luego Jesús les dijo: «Si no pueden entender el significado de esta parábola, ¿cómo entenderán las demás parábolas? El agricultor siembra las semillas al llevar la palabra de Dios a otros. Las semillas que cayeron en el camino representan a los que oyen el mensaje, pero enseguida viene Satanás y lo quita.Las semillas sobre la tierra rocosa representan a los que oyen el mensaje y de inmediato lo reciben con alegría; pero como no tienen raíces profundas, no duran mucho. En cuanto tienen problemas o son perseguidos por creer la palabra de Dios, caen. Las semillas que cayeron entre los espinos representan a los que oyen la palabra de Dios, pero muy pronto el mensaje queda desplazado por las preocupaciones de esta vida, el atractivo de la riqueza y el deseo por otras cosas, así que no se produce ningún fruto.


Escribe una lista de 3 factores que se identifican en esta escritura como aquellos que pueden bloquearte para "dar fruto", ya sea a través de acciones, pensamientos o patrones de conducta.  Haz un estudio mental de tu capacidad de producir fruto en tu vida hasta ahora. 
Comprométete con Dios para eliminar estos factores al estudiar y aplicar la Palabra de forma constante.

Y recuerda, si no tienes la habilidad de enfrentar los problemas en tu vida, es una señal de que la Palabra no ha logrado crear raíces en ti. La única prueba que tenemos de ser fructíferos es que hemos aprendido a aplicar el conocimiento de la Palabra de Dios.


Tu amigo,
Randy O. Morrison.

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