Esta semana seguimos con nuestro estudio de: "El valor de hacer sacrificios". Vale la pena invertir un poco de tiempo pensando en el tipo de sacrificio que estamos dispuestos a tomar en la vida. El sacrificio que Dios nos anima a tomar, es el que nos colocará en el camino correcto hacia nuestro destino, pues todos tenemos un mandato de parte de Dios.
 
Debemos examinar con mucho cuidado cuál es la Palabra de Dios para nuestra vida, para asegurarnos que nuestras prioridades estén alineadas con Él. Cuando esto suceda, estaremos motivados a tomar los sacrificios correctos para la vida eterna.
 
Toma un tiempo para reflexionar hacia dónde vas en la vida porque, para llegar a nuestro destino y alcanzar el éxito a largo plazo, debemos estar dispuestos a "olvidar" ciertos placeres. Nuestra victoria tiene relación directa con el tipo de sacrificios que estamos dispuestos a tomar.

Randy Morrison
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Muchas veces convertimos los obstáculos temporales en barreras de largo plazo. Estas barreras, tarde o temprano, impiden que las oportunidades lleguen para traer plenitud a nuestra vida, y nunca podremos saber qué pasaría si permitimos que estos obstáculos temporales nos detengan para completar nuestro proceso en la vida. Sacrificio personal significa nuestra disponibilidad de ir más allá de las expectativas originales para alcanzar el propósito de Dios en nuestra vida. Debemos seguir adelante aún cuando las partes difíciles del proceso nos confrontan. La calidad de los sacrificios personales que hacemos forman el fundamento para una vida llena de propósito en la tierra. 
  
Lee  Marcos 10:17-22
y r eflexiona en las decisiones que tomó el hombre rico en esta escritura. Visualiza el resultado de este hombre si hubiera tomado las decisiones correctas en su sacrificio personal. ¡Acepta el compromiso con Dios de pasar por el sacrificio necesario para superar cada proceso, reto y presión!
  
RECUERDA: Nuestro compromiso con las relaciones y la lealtad, se mide por el grado de sacrificio que estamos dispuestos a dar. El no concluir un proceso nos robará oportunidades de crecimiento y plenitud en la vida.
  
 
 
LA FUERZA
Vivir   1 Crónicas 11:15-19 nos provee un ejemplo claro de qué es lo que sucede cuando el sacrificio personal se basa en la expectativa de Dios, en lugar de nuestro interés personal basado en la necesidad a corto plazo. Nuestra disponibilidad de hacer un sacrificio personal fundado en la expectativa de Dios, requerirá de fuerza y enfoque, propósito y fe. Esta fuerza es el material que construirá relaciones significativas en nuestra vida.
 
Considera los sacrificios que has hecho personalmente en el pasado. Compara estos sacrificios con la expectativa que Dios tiene para ti. Piensa en los ajustes que necesitas tomar para asegurarte de que el resultado de cada una de estas relaciones se alinee con el propósito de Dios para tu vida. Escribe las diferencias que experimentaste como resultado de los ajustes a este tipo de sacrificios.
 
RECUERDA: La fuerza de cualquier relación se encuentra en el nivel de disposición que tengas para hacer sacrificios. Los sacrificios que se hacen desde el corazón aseguran resultados.

SIN DOLOR NO HAY CRECIMIENTO
Hay un proceso incómodo y doloroso en el sacrificio. Si no pasamos por este proceso, estaremos encontrándonos constantemente a la negación de la plenitud de la vida. Al ir más allá del dolor, experimentaremos éxito con nuestros retos y barreras. Cada proceso que vivimos debe enseñarnos algo; este aprendizaje debe pavimentar el camino hacia una plenitud mayor hacia el futuro.
 
Lee  Hebreos 12:11. Resume en tus propias palabras qué es lo que esta escritura te dice en cuanto al dolor y al sacrificio. Considera si es que simplemente entiendes el significado de esta escritura, o si es que ésta te provee una revelación de la Palabra de Dios. ¿Cómo saber la diferencia? Habla con Dios de la distinción del conocimiento y la revelación y dile cómo es que esto hará la diferencia en el tipo de sacrificio que harás en el futuro.
   
RECUERDA: Sólo hacemos sacrificios personales basados en el nivel de entendimiento y compromiso. Cada vez que Dios nos prueba, es para determinar nuestro nivel real de confiabilidad.

PAGA EL PRECIO
Cualquier cosa que Dios promete es lo suficientemente valiosa como para pagar el precio y acceder a ella. Debemos estar dispuestos a pagar el precio y vivir una vida de acuerdo con el plan de Dios. 
Génesis 22:1-12 nos demuestra la disposición de Abraham para sacrificar a su propio hijo. Esta revelación vino directamente de Dios. Él estaba dispuesto a dar algo tan grande que no se le podía poner un valor: su hijo. Hizo esto basándose en su fe en Dios. Debemos estar confiados sabiendo que cualquier cosa que Dios nos pida hacer, tendremos las provisiones necesarias para pasar por el proceso.

Piensa en la situación de Abraham y visualízate en esta situación. Si Dios te pidiera un sacrificio personal, ¿estarías en la disposición de hacerlo? Identifica con Dios cuáles son las cosas que debes hacer para vencer las barreras que se presentan para lograr este nivel de compromiso. Comprométete a tomar acción y eliminar estas barreras de tu vida.

RECUERDA: Nuestro éxito en la vida es directamente proporcional al nivel de sacrificios que estamos dispuestos a hacer.

"Las pruebas por las que pasamos en la vida son a menudo un requerimiento de fe para lograr llegar a la  promesa de Dios, Necesitas pagar el precio para asegurar la bendición."- Andrew Jackson -

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