¡Qué temporada tan bonita del año! Durante la temporada navideña, vamos a inspirarnos para que la calidad de nuestra adoración alcance un nuevo nivel, y así estemos prepararnos para el nuevo año.

Nunca debemos estar demasiado ocupados para Jesús, pues sin Él, nuestros sueños no serán posibles. Recuerda que en lo que sea que estemos enfocados, se vuelve nuestra prioridad. Si no tenemos la intención de tomar un tiempo significativo para adorar a nuestro Dios, las distracciones irrelevantes nos desviarán de las prioridades de la vida.

Debemos permanecer en la presencia de Dios. Tomemos el compromiso de tomar tiempo y extender nuestros periodos personales de adoración y disfrutar cada momento que tenemos con el Señor, pues, es cuando nos sumergimos tranquilamente en paz y en adoración a Dios, que entonces encontraremos soluciones para una vida plena que fluirá sin fin a través de nosotros.

Nuestra actitud importa y al adorar a Dios le servimos. ¡Basemos nuestro servicio en un verdadero amor a Dios!
Randy Morrison
¡Conéctate con nosotros!
LA FÁBRICA DE NUESTROS PENSAMIENTOS 
Nuestros pensamientos crean un refugio para meditar, reflexionar e interactuar con Dios. Ellos producen y generan el tipo de actitud necesaria para adorarlo y honrarlo con todo nuestro corazón. Es muy importante que cuidemos el santuario de nuestros pensamientos, porque si permitimos la entrada de semillas negativas en ellos, nuestra pasión por Dios se verá comprometida. ¡Es nuestra responsabilidad proteger la virtud de nuestros pensamientos con una inquebrantable adoración y fidelidad al Señor!

RECUERDA: La pasión por Dios está en todos y cada uno de nosotros, gobierna nuestros pensamientos y es la fuente de nuestra satisfacción. En la verdadera adoración al Señor es donde encontraremos un indescriptible deleite.

Lee, reflexiona y actúa de acuerdo a Mateo 15:8-9 y Salmos 63:3-8.


EL REGALO DEL TIEMPO
A cada uno de nosotros se nos ha dado el mismo regalo de tiempo para cada día: 24 horas. 
La forma en que administramos esas horas es una responsabilidad individual. Una de las cualidades de un verdadero adorador es la capacidad de honrar a Dios a través de la administración y la dedicación de su tiempo, ya que nunca hay dudas con respecto a sus prioridades y su disposición de darle a Dios lo mejor cada día, no es cuestionable; todo esto se ve reflejado en cada área de su vida. Al dedicarle al Señor una hora significativa de forma regular en cada uno de nuestros días. Esto no quiere decir que nos estamos aislando del mundo, sino que nos cubrimos de la Palabra de Dios para vivir en el mundo.

RECUERDA: El tiempo que pasamos con Dios no es tiempo desperdiciado, es tiempo de preparación para enfrentar el día.

Lee, reflexiona y actúa de acuerdo a  Salmos 5:3.

     
NUESTROS TESOROS
Nosotros somos nuestra propia fuente de los tesoros que Dios desea darnos. Los talentos en nuestro interior producen logros en nuestra vida, que son nuestros tesoros. Cada vez que servimos en nuestra iglesia, ayudamos a alguien más, damos nuestros diezmos o animamos a alguien a seguir adelante, honramos a Dios con nuestros tesoros. Nuestra actitud en la adoración depende de la profundidad de nuestra relación con Dios. Esto influye directamente en nuestra disposición de entregar nuestros tesoros para honrar a Dios. Cuanta más intimidad tengamos con Él, más valiosos serán nuestros tesoros para Él.

RECUERDA: Adoramos a Dios en la medida en que Él se revela a nosotros. Cuando se trata de nuestra adoración a Dios, no podemos escoger lo que nos gusta de Él y desechar lo que no nos parece.

Lee, reflexiona y actúa de acuerdo a:   Mateo 2:1-2 y 10-11, Génesis 4:3-7. 
¡Conéctate con nosotros!