Cada día escribimos un nuevo capítulo del libro de nuestra vida, por ello necesitamos avanzar sabiendo que hay más capítulos del libro. 
 
Cuando creemos verdaderamente en los principios de la Palabra de Dios, aceptaremos la responsabilidad de aplicar y caminar en estos principios en nuestra vida diaria y tendremos acceso a las herramientas necesarias para remover cualquier muro  impuesto que nos ha retenido en el pasado.   Nuestro futuro es mucho más importante que nuestro pasado, sin importar lo que hayamos hecho, pues todo lo que debemos hacer es actuar en fe y ser la persona que Dios destinó que fuéramos.  

Pongámonos de acuerdo en usar estas  herramientas juntos en la fe para d ejar el pasado atrás. Podemos caminar confiadamente y con expectativas  hacia un futuro lleno de las promesas de Dios.  

 
Randy Morrison
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¿QUÉ INFLUYE TU VISTA?
Si estamos conectados al pasado no estamos en posición para ver las infinitas oportunidades en el futuro. Cualquier cosa que nos influye puede dominar nuestro pensamiento, comportamiento y nuestras acciones. Muy a menudo, permitimos creencias de auto limitación influyan los resultados de la vida. Pensamientos como: "a mi no me pasa nada bueno nunca", "no hay forma en que yo pudiera hacer algo como eso", o, " ¿para qué pierdo el tiempo en intentarlo?", son límites auto impuestos que creamos. Es importante hacer un inventario de lo que decimos para determinar qué tantos límites nos ponemos encima. Cualquier cosa o persona que permitamos que nos defina puede determinar el resultado de nuestra historia en la Tierra. Al descansar en Dios como nuestra fuente de influencia, el camino se aclara para poder avanzar hacia el futuro.
 
RECUERDA: El poder de controlar si somos prisioneros del pasado o de nuestro futuro, descansa en nuestra capacidad y disponibilidad de ser proactivos. Nuestro futuro es determinado por nuestra disponibilidad de rechazar etiquetas predeterminadas y estigmas acerca de nuestro carácter.
 
Lee, reflexiona y actúa de acuerdo a   Hechos 9: 10-15:

Ahora bien, había un creyente[a] en Damasco llamado Ananías. El Señor le habló en una visión, lo llamó:
-¡Ananías!
-¡Sí, Señor! -respondió.
El Señor le dijo:
-Ve a la calle llamada Derecha, a la casa de Judas. Cuando llegues, pregunta por un hombre de Tarso que se llama Saulo. En este momento, él está orando. Le he mostrado en visión a un hombre llamado Ananías que entra y pone las manos sobre él para que recobre la vista.
-¡Pero Señor! -exclamó Ananías-. ¡He oído a mucha gente hablar de las cosas terribles que ese hombre les ha hecho a los creyentes[b] de Jerusalén!Además, tiene la autorización de los sacerdotes principales para arrestar a todos los que invocan tu nombre.
El Señor le dijo:
-Ve, porque él es mi instrumento elegido para llevar mi mensaje a los gentiles[c] y a reyes, como también al pueblo de Israel;


     
REGRESÓ EL REMITENTE
La defensa personal más poderosa en contra de ser etiquetados es saber, sin duda alguna, quiénes somos en los ojos de Dios. Nuestro mejor escudo contra etiquetas y estigmas que quieran venir a definirnos, es la confianza que tenemos en la mano de Dios extendida sobre nosotros. El enemigo busca áreas de incertidumbre y debilidad para colocarnos etiquetas de duda, temor y fracaso. Si vivimos la vida con la misma lealtad compromiso y dedicación que Jabes demostró, tendremos la capacidad de superar cualquier estigma que quiera venir a definirnos.
 
RECUERDA: El futuro es impactado por nuestra capacidad de aceptar o rechazar etiquetas predefinidas o estigmas atribuidos por los demás. Al permitir que estos se nos adhieran, nuestra autoestima y nuestra capacidad de producir, se ven disminuidas.
 
Lee, reflexiona y actúa de acuerdo a  1 Crónicas 4: 9-10:
 
Había un hombre llamado Jabes, quien fue más honorable que cualquiera de sus hermanos. Su madre le puso por nombre Jabes porque su nacimiento le causó mucho dolor.Él fue quien oró al Dios de Israel diciendo: «¡Ay, si tú me bendijeras y extendieras mi territorio! ¡Te ruego que estés conmigo en todo lo que haga, y líbrame de toda dificultad que me cause dolor!»; y Dios le concedió lo que pidió.
 

INVASIÓN BLOQUEADA
Jabes tomo la decisión de no permitir que su pasado invadiera su futuro, esto lo hizo trabajando desde adentro hacia afuera. Su corazón y mente estaban conectadas directamente con Dios. No había nada externo que pudiera invadir su determinación por alcanzar un futuro lleno de las promesas de Dios. Su madre lo nombró Jabes para recordarse del dolor que ella sufrió durante su alumbramiento. Él no permitió que esta etiqueta invadiera su futuro al rehusarse a que la experiencia de su madre fuera el capítulo final de su vida. Adicional a esto, la valentía que Jabes demostró para cambiar el estigma que había sido puesto sobre él, era una fuerza que bloqueó el impacto de la declaración previa. A pesar de todo esto, Jabes permaneció comprometido a bendecir a otros en lugar de inyectar en los demás el dolor producido por la estigma colocada sobre él.

RECUERDA: Jabes nos enseñó que aunque estemos en lamento, podemos persistir y buscar gran éxito. Nuestra validación viene de una dedicación y dependencia interna hacia Dios. La fe, oración y responsabilidad espiritual son cualidades necesarias para resistir etiquetas y estigmas.
  
Lee, reflexiona y actúa de acuerdo a 1 Crónicas 4:9-10. En esta ocasión, puedes leer 
distintas traducciones de la Biblia para que tu entendimiento sea más amplio, y también, si tienes el acceso, lee algún comentario de la vida de Jabes.


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