Ajustándonos a la adaptación.  


Las diferentes etapas de la vida requieren que nos adaptemos de la manera más apropiada. Es decir, debemos estar dispuestos a ajustarnos de acuerdo a la situación que se nos presenta. Esto también es parte de la ley de la siembra y la cosecha: s i no nos adaptamos, estaremos viviendo una vida llena de malestar.  
Y dado que siempre estamos experimentando nuevas etapas en la vida, podemos escoger vivir conforme a nuestra capacidad de adaptación, o permanecer estancados en el mismo lugar.

Piensa qué tan flexible eres ante los cambio de la vida y pregúntate a ti mismo: ¿soy adaptable, o no puedo tolerar los cambios? 
Mira hacia atrás a cualquier situación que se te haya presentado en la cual no pudiste cambiar o adaptarte. Ahora piensa de nuevo cómo manejarías esta situación en tu aquí y tu ahora si se te volviera a presentar. ¿Te adaptarías?

¡Recuerda que la siembra y la cosecha es el proceso detrás de lo que sucede hoy en tu vida!


Tu amigo,
Randy O. Morrison.

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