El curso de nuestra vida es determinado por el contenido de nuestras palabras. Cuando las palabras llevan un mensaje referente a "lo que fue", dejamos de lado los beneficios de un pensamiento vanguardista apoyado de palabras como: "¿y qué tal si?", ó, "¿qué sería si?". 
El poder para decidir entre permanecer presos en el pasado o colaborar con Dios rumbo a nuestro futuro, está fundamentado en las palabras de nuestra boca.
 
Dios no está llevando una lista de nuestros errores, y cuando rendimos nuestra vida al Señor, es como comenzar de nuevo. Nuestro pasado se ha ido. El plan de Dios para nuestro futuro se construye sobre posibilidades inimaginables. Nosotros podemos abrir las puertas hacia esas oportunidades simplemente con permanecer enfocados en el futuro en vez de quedarnos atorados en el pasado.
 
Mientras seguimos adelante en la travesía por la vida, tomemos acción aplicando los principios de la Palabra de Dios a nuestro diario vivir.

¡ Cuando seamos hacedores constantes de la Palabra nuestra mente revelará expectativas para el futuro!
 
Randy Morrison
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FUERZAS INFLUYENTES
Nuestro estilo de vida refleja las influencias que hemos permitido en nuestros pensamientos, así como aquellas que consideramos significativas. De modo que estamos expuestos diariamente a incontables fuerzas de influencia. Sin discernimiento, careceremos de un criterio confiable para evaluar la calidad real de estas influencias. Debemos entonces poner atención al discernimiento del Espíritu para determinar cuáles influencias están en el mismo canal con el plan de Dios. Lo anterior es un punto central debido a que cada decisión que tomemos será directamente impactada por aquellas cosas que permitimos influir en nosotros.
 
RECUERDA: Las influencias nos pueden facultar o golpear en la autoestima. Las influencias nos pueden impulsar o nos pueden hacer retroceder, las influencias pueden estar basadas en la Fe, pero también pueden estar basadas en miedo. Hoy somos quienes somos debido a las influencias que han impactado nuestra vida. 

Lee, reflexiona y actúa de acuerdo a  Isaí­as 43:18,19


     
DISTRAÍDO POR TU ESTILO DE VIDA 
Todo lo que nos rodea compite por llamar nuestra atención. Nuestra capacidad para estar enfocados en el propósito de Dios para nosotros, impacta directamente en las influencias a las que permitimos definir nuestro estilo de vida. Cuando nos aferramos al pasado nuestra capacidad de desviar las influencias negativas se ve seriamente afectada. La opinión de la gente y los deseos carnales toman mayor fuerza cuando nos estancamos en el pasado.

De hecho, los deseos de la carne se desarrollan en las experiencias del pasado para estimular nuestros sentidos. Cuando vivimos del pasado, no estamos dando lugar al plan de Dios para el futuro. El poder de la opinión pública para influir en nuestra vida aumenta por nuestra debilidad. Si constantemente nos metemos en la obscuridad de los errores pasados, estamos abriendo las puertas para ser influenciados por la opinión de otros.  

RECUERDA: Cuando nuestro pensamiento permanece ligado al pasado atraemos influencias que nos llevarán aun más lejos del futuro. Lo que sea que influya en nosotros dominará nuestra perspectiva de la vida.

Lee, reflexiona y actúa de acuerdo a  Lucas 15:16-26 

UNIR O SEPARAR
No podemos avanzar en la vida cuando nuestros intereses y prioridades están divididos. Cuando los intereses encontrados son el escenario sobre el cual se desarrolla nuestro pensamiento, estamos fuera de sintonía. 

El enemigo es experto en dividir. Cada vez que nuestros pensamientos estén divididos, la batalla interior nos arrastrará más hacia nuestro pasado. En cambio, cuando la Palabra de Dios es nuestra única fuente de influencia, el pensamiento y la acción unificados nos impulsan haciéndonos avanzar hacia el plan de Dios para nuestro futuro. Entre más influencia tengamos de la Palabra de Dios en nosotros, mayor realización obtendremos por nuestro estilo de vida.

RECUERDA: Nuestras experiencias del pasado han creado barreras invisibles que nos mantienen cautivos. Las fuerzas negativas no deben desviarnos de elegir creer en las posibilidades del futuro. 
 
Lee, reflexiona y actúa de acuerdo a  Mateo 9:27-30


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