Áreas vulnerables. 
 
Las fortalezas que Dios nos ha dado, son nuestros mayores activos. Cuando estas fuerzas se alinean de manera cercana con el propósito que tenemos en Dios, nuestro camino en la vida tiene enfoque y plenitud. Satanás tiene bien ubicadas nuestras fuerzas y propósitos en la vida, y estas áreas son el blanco exacto en dónde quiere atacarnos. Nuestras fuerzas, así como nuestro propósito en la vida, debe apegarse completamente a los principios de Dios respecto a nuestras atracciones, comportamientos y decisiones en la Tierra. Si hay alguna brecha en este alineamiento con Dios, el enemigo puede intervenir con dudas y temor.

Jesús enfrentó la guerra espiritual en contra de las tres áreas que deben influir nuestra vida en la Tierra: Su identidad, Su destino y Su forma de vivir. 
La guerra espiritual atacará cualquier cosa que Dios propuso que hiciéramos en nuestra vida. 
 
Dedica un tiempo con Dios en oración. Lee y toma acción en lo siguiente:   Lucas 4  



Tu amigo,
Randy O. Morrison.
 
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