A Word For All Saints
October 29, 2017
Deut. 34:1-12; Leviticus 19:1-2, 15-18; 1 Thessalonians 2:1-8; Matthew 22:34-46
By Bill Cotton  revcottonhill@hotmail.com

“Moses was one hundred twenty years old when he died; his sight was unimpaired and his vigor had not abated.” - Deuteronomy 34:7
 
This Moses text is a good word to old folks. It is not that Moses lived a long time. (We are doing well with this one.) Nor that he still had his sight.  No! The big deal is that  his vigor had not abated . Do you long for a church that has vigor? I have just finished writing a book about Iowa people, many United Methodists. Two women who I write about are ages 101 and 94, and in each case they have vision and their vigor has not abated:

Fern Underwood of Osceola, age 101, led the way in convincing the gambling establishment to shell out $800,000 to date for good causes in her community. When she was in her 80s, she started a Sunday school program for children in a local trailer park.  She was weary of people referring to those folks as “trailer trash,” and decided to do something about it.

Or I think of Ione Shadduck, 94, one of the first women lawyers to graduate from Drake University, who managed for many years to win battles for those who would follow. The courts and judges were not impressed with women lawyers, but she won them over. She also built the Women’s Athletic Program at Drake, and successfully argued a case that made “in the best Interests of the child” case law. Ione was also the lawyer who joined with others to end six-person basketball for women. She enjoys talking about that one. One of the arguments that men used to keep the six person game alive was the fear that all of that running back and forth would injure the reproductive parts of women. Ione said, “I suppose they thought our (parts) would fall out.” 

In recent years when I was pastor at Grace United Methodist, I could call on her when there was a need for legal advice. She was an especially wonderful support for the gay community when members were being mistreated. She was one of the early voices that helped Grace Church realize that we must include everyone if we are to be a true Church.

Well, all of this good neighbor stuff grew out of persons whose vigor had not abated. I think the word  vigor  denotes  energy for the right stuff!

Moses, as you know, got an unmarked grave. But I love that moment in Mark’s Gospel when Jesus leads the disciples up the mountain of transfiguration and we find Moses there to greet them. Indeed, the faithful, those who love their neighbors, have nothing to fear in this world or the next. As we draw near to All Saints Day, why not lift up those folks who never grew weary from well doing; indeed, their vigor was the gift for the Church. 

The most recent time I visited Fern, a hot day in July, I drove past the city swimming pool and there was a sign: “Kids swim free on Mondays, courtesy of Fern Underwood.” Vigor!

Prayer: Dear God, we remember your saints, especially those who quietly go about your business of creating uncommon hospitality among us. We lift up the name of our colleague and friend Norm Knight with thanksgiving for his ministry among us. Give to each of us a thankful heart and a resolve to seek and find ways to reveal your purposes and mission for this tired old planet. And may the days come soon when we will look for those acts of kindness that unite us as a church and a nation. We pray in Jesus’ name. Amen

Note: The vigorous Rev. Bill Steward will write the MEMOs for the Sundays in November. Enjoy!

Una Palabra para Todos los Santos
29 octubre, 2017
Deut. 34:1-2; Levítico 19:1-2, 15-18; 1 Tesalonicenses 2:1-8; Mateo 22:34-46
Por Bill Cotton revcottonhill@hotmail.com
 
“Tenía Moisés ciento veinte años de edad cuando murió; sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor.” – Deuteronomio 34:7
 
Este texto sobre Moisés es una buena palabra a los ancianos. No es que Moisés vivió mucho tiempo. (Hacemos bien con esto.) Ni es que todavía tenía su vista. ¡Que no! El asunto importante es que ni perdió su vigor. ¿Ansia una iglesia que tiene vigor? Acabo de escribir un libro acerca de la gente de Iowa, muchos metodistas unidos. Dos mujeres acerca de quienes escribo tiene 101 año y 94 años, y en cada caso tienen vista y no han perdido su vigor:

Fern Underwood de Osceola, edad 101, servía de guía en convencer al establecimiento de juegos a pagar $800,000 hasta la fecha por buenas causas en su comunidad. Cuando tenía unos 80 años, comenzó un programa para niños en un complejo de casas rodantes en la vecindad. Estaba cansada de personas hablando de “pelados pobres” y decidió hacer algo.

O pienso en Ione Shadduck, 94 años, una de las primeras abogadas que se graduó de la Universidad de Drake, quien lograba ganar batallas durante muchos años para los que vendrían tras de ella. Las cortes y los jueces no estaban impresionados con abogadas, pero los persuadió. También construyó el programa atlético de mujeres en Drake, y con éxito defendió un caso que estableció la idea en la jurisprudencia que hay mantener “los mejores intereses del niño.” Ione también era la abogada que se juntó con otros para terminar el básquetbol jugada con seis mujeres. Le encanta hablar acerca de eso. Uno de los argumentos que los hombres usaban para mantener vivo el juego de seis personas fue el temor que si las muchachas corrían tanto podrían dañar las partes reproductivas de una mujer. Ione dijo, “Supongo que pensaban que nuestras (partes) se caerían.”

En años recientes cuando era pastor en la Iglesia Metodista Unida Grace, podía recurrir a ella para consejos legales. Ella era un apoyo especialmente maravilloso para la comunidad homosexual cuando miembros de esa comunidad estaban recibiendo mal tratamiento. Era una las voces tempranas que ayudó que la Iglesia Grace se diera cuenta que hemos de incluir a todos si hemos de ser una Iglesia verdadera.

Pues, todo esto de ser buen prójimo nace de personas cuyo vigor no había sido perdido. Creo que la palabra vigor, denota ¡energía para las cosas correctas!

Moisés, como ya saben Uds., recibió una sepultura cuyo lugar es desconocido. Pero me encanta ese momento en el Evangelio de Marcos cuando Jesús guía a los discípulos arriba en el Monte de Transfiguración y encontramos allá a Moisés quien los saluda. De verdad, los fieles, los que aman a su prójimo, no tienen nada de temer en este mundo ni en el próximo. Como nos acercamos al Día de Todos los Santos, ¿por qué no debemos mencionar a estas personas que jamás se cansaban de hacer bueno; de verdad su vigor era el don para la Iglesia.

La última vez que visité a Fern, un día con mucho calor un julio, manejé por la piscina de la ciudad y había un rótulo: “Niños nada gratis los lunes, por cortesía de Fern Underwood.” ¡Vigor!
 
Oración: Querido Dios, recordamos a tus santos, especialmente los que sin llamar atención hacen el negocio de crear hospitalidad poco común entre nosotros. Alzamos el nombre de nuestro colega Norm Knight con gracias por su ministerio entre nosotros. Da a cada uno de nosotros un corazón agradecido y una determinación de buscar y encontrar maneras de revelar tus propósitos y tu misión para este planeta cansado y viejo. Y que vengan pronto los días cuando buscaremos esas acciones que nos unan como una iglesia y como una nación. Oramos en el nombre de Jesús. Amén.
 
Noten: El Reverendo vigoroso Bill Steward escribirá el memorándum para los domingos en noviembre. ¡Que se diviertan!