Cursillos de Cristiandad
Cap�tulo XVI
Banner
�A qui�n enviar�? 20 de noviembre 2010
�A qui�n enviar�?
Discerniendo la Voluntad de Dios
Fr Frank Salmani

Autor: Fr. Frank Salmani

Ediciones Cuarto Dia
www.cuartodia.org

Larga distancia sin costo en Mexico 01 800 0803942

Desde el extranjero:52 33 38105262
Correo electronico info@cuartodia.org
Precio Mexico $ 90 mas gastos de envio ($40)

Para el extranjero USD$ 8 mas USD$ 5 de gastos de envio
De venta en USA
Centro Nacional de Cursillo�
P. O. Box 799 - Jarrell, TX 76537
Tel�fono: 512.746.2020
Fax: 512, 746.2030,
https://www.natl-cursillo.org/espanol/orderl.html
Correo electr�nico: nationalcursillo.center@verizon.net
Verificar gastos de env�o
Ligas de Inter�s
OMCC


Grupo Latinoamericano


Cusillos M�xico


Ediciones cuarto dia




gaya

Ediciones 4� D�a

Ediciones 4� dia logo
Una editorial NO oficial.

Una editorial, apostolado de una reuni�n de grupo,
accionando en su 4� d�a.

Una editorial:
  • Libre
  • Comprometida con la verdad.
  • Con convicci�n de lo que hacemos.
  • Que Invita al estudio, reflexi�n y discernimiento sobre los temas del Movimiento de Cursillos de Cristiandad.

www.cuartodia.org

Eduardo

"A m� siempre me ha gustado ser libre, creo que es la libertad lo que vale. Cuando te condicionan, empiezas a perder. Y lo peor, es cuando alguno quiere que sus faltas de ortograf�a se conviertan en reglas de gram�tica."


Eduardo Bonn�n.
Creciendo en madurez
MadurezLecturas de las Sagradas Escrituras:

Romanos 1 5: 1 -6
G�latas 6:2-10
Cap�tulo XVI

Una de las frases que m�s leemos en la literatura de Cursillo es "conversi�n progresiva." Esta es una idea que no podemos cansarnos de repetir. Es muy f�cil, especialmente en cuestiones de la religi�n ser tentados a aceptar donde nos encontrarnos en estos momentos. Sin embargo, un principio de la vida es que las cosas est�n o creciendo o muriendo. Si hay algo que no est� haciendo ninguno, entonces es algo artificial o muerto. Mientras haya vida, hay movimiento. Las personas que se han dedicado a escribir cosas espirituales a trav�s de la historia nos dicen que debido a que Dios es inagotable, no hay l�mites para la profundidad del misterio Divino.

Hay un t�rmino muy popular que describe lo que sucede cuando dejamos de crecer. Se llama "estancamiento". Quiere decir que estamos estancados en el mismo lugar en nuestro desarrollo y que no nos hemos movido m�s all� de ese punto.
Esto puede suceder en nuestra vida espiritual tambi�n, y puede suceder tanto individualmente como en comunidad. Podemos creer que entendernos suficientemente qui�n y qu� es Dios, hasta el punto de pensar que no hay m�s sorpresas en la vida. Muchas veces queremos permanecer en una posici�n c�moda que hemos arreglado para nosotros mismos. Querernos mantener nuestra posici�n. Crecemos temerosos a cualquier cosa nueva y desafiante. Por eso es que el Vaticano II fue y todav�a es una experiencia traum�tica para muchos. Mucha gente creci� creyendo que en la Iglesia y las cosas de Dios, blanco es blanco y negro es negro. El Vaticano II abri� la Iglesia a un sin fin de posibilidades de crecimiento. La inseguridad que naturalmente viene con los cambios crea miedo y p�nico entre muchos. Esto tambi�n puede suceder dentro de la comunidad de Cursillo-" �Esto siempre lo hemos hecho de esta manera! �De esta manera funciona mejor para nosotros! No necesitamos o�r esta materia de Cursillo una y otra vez, etc."

Todas las personas que se han dedicado a escribir sobre la espiritualidad est�n de acuerdo que cuando nos colocamos en un estado religioso de estancamiento nuestra relaci�n con Dios se desbarata. Nos creemos que lo sabemos todo, que lo hemos escuchado todo y no hay nada nuevo para nosotros aprender. En cortas palabras, ponemos a Dios en una gaveta. La pregunta es, �por qu� tenemos este temor al cambio y al crecimiento? Intelectualmente todos estar�amos de acuerdo que tenemos que cambiar, crecer y madurar, pero cuando se llega el tiempo que tenemos que quitar algunas de las "vacas sagradas" nos da trabajo soltar. Mucho de nuestro miedo, yo creo est� arraigado en nuestro miedo de admitir que somos vulnerables; o sea, que no tenemos todas las respuestas y no somos perfectos.

Admitir que somos vulnerables no es lo m�s f�cil del mundo. Es dif�cil admitir que no lo sabemos todo y que nos falta experiencia en ciertas �reas de la vida. Casi nos da verg�enza admitir que no somos tan completos como nos gustar�a ser. Muchas veces es dif�cil admitir que necesitamos ayuda en nuestro peregrinar religioso. Nuestro temor de ser vulnerables es en gran parte miedo a aceptarse a s� mismo. No nos gusta qui�n o qu� somos. Muchas veces nuestros temores est�n conectados con nuestro temor al fracaso. Si nos piden que hagamos m�s o que seamos m�s, nos sentimos inc�modos, abrumados y muchas veces plenamente inconvenient

�Qu� nos puede ayudar mantener nuestra conversi�n "progresiva" y continua? Verdaderamente la Reuni�n de Grupo es una ayuda tremenda. Cuando nuestro grupo se re�ne semanalmente nos juntamos con personas quienes comparten las mismas luchas y frustraciones que tenemos nosotros. Nos damos cuenta que no estamos solos en nuestro peregrinar religioso. Teniendo a otros con quien reunirnos nos crea un sistema de apoyo que nos asegura a no desviarnos del camino. La Ultreya tambi�n sirve este prop�sito. A m� siempre me anima cuando veo a alguien venir a la Ultreya que hac�a tiempo no asist�a. Esta persona sabe que la Ultreya est� disponible y siente la inquietud del Esp�ritu de asistir. Vemos en este caso lo importante que es la inmensa comunidad Cristiana. �D�nde ir�amos a buscar respaldo y apoyo sin la Ultreya?

Para los dirigentes de Cursillo, la Escuela de Dirigentes es una comunidad vital y esencial no solamente para hacer el trabajo del Movimiento, sino tambi�n para proveer apoyo y �nimo a los dirigentes. Es importante que la Escuela de Dirigentes se re�na regularmente para poder sostener la progresiva conversi�n de sus miembros. La Escuela es el lugar de formaci�n donde crecemos en nuestra entrega a Cristo y en la misi�n de la Iglesia. La Escuela de Dirigentes no debe ser un centro para que los Cursillistas tengan "donde ir". Para eso tenernos la Ultreya. La Escuela de Dirigentes forma y desarrolla a los dirigentes de Cursillo en la mentalidad del Movimiento y le ofrece una comunidad Cristiana como apoyo.

Finalmente, la entrega al trabajo de evangelizaci�n puede mantener nuestra conversi�n progresiva funcionando. En nuestro trabajo apost�lico, tenemos la oportunidad de ver los frutos de nuestra profunda relaci�n con Cristo. Nuestra vida de Piedad y Estudio se mantiene fuerte �nicamente cuando la Acci�n es el fruto de las dos dimensiones. Solamente estamos completos cuando las tres dimensiones de nuestra vida Cristiana est�n presente. Muy a menudo nos limitamos a una vida de oraci�n y estudio y le damos poca importancia al apostolado. Despu�s de un tiempo, hasta nuestra vida espiritual comenzar� a sufrir, ya que crecimiento personal significa algo solamente cuando podemos compartir esos frutos con los dem�s. Por eso es que el Evangelio se llama la Buena "Nueva". Las noticias son para ser compartidas y regadas. Noticias que mantenemos para nosotros no es noticia, sino un secreto, y el Evangelio ciertamente no es secreto. Por el bautismo hemos sido comisionados para compartir la misi�n prof�tica de Cristo; somos llamados a crecer en nuestra fe y compartir esa fe con los dem�s, a ser testigos vivos de la fe que profesamos. Como todo en la vida, nuestra vida espiritual es un arte.

Consideremos los atletas Ol�mpicos y todo el tiempo y la atenci�n que le dedican a su arte. El entrenamiento es fuerte. Actualmente, si consideramos cualquier trabajo en la vida, para perfeccionar ese trabajo tenemos que darle todo lo que tenemos. �Por qu� entonces cuando se trata de las cosas de Dios o la Iglesia sentimos que no tenernos que trabajar tan duro?San Pablo muchas veces usa la imagen del atleta cuando describe al Cristiano. Tenemos que estar dispuestos a hacer todo lo que est� a nuestro alcance para perfeccionar nuestra vida Cristiana. A la vez que dejamos de crecer estamos retrocediendo. No hay un punto medio; o estamos creciendo o retrocediendo. Nadie puede quedar estancado. Cuando nos quedamos estancados esto solamente nos lleva al deterioro de nuestra vida espiritual. Es como los m�sculos que no usamos. Si no los movemos, se ponen r�gidos y no los podemos usar. Si no mantenernos nuestros m�sculos Cristianos en condici�n, nuestra vida espiritual se ir� deteriorando. Entonces tendremos que trabajar el doble para poder volver a encaminarnos. �No creen que es m�s f�cil seguir progresivamente que tener que comenzar desde el principio cada vez que nos caernos? Despu�s de un tiempo nos cansaremos de esto. Es como una de esas dietas de sube y baja como el juguete de "yo-yo". Despu�s de un tiempo la persona se cansa de tratar. No podemos ser Cristianos como el juguete de "yo-yo". Tenemos que mantenernos alertas y nutridos todo el tiempo para no perder ese gran regalo que Dios nos ha dado.

�C�mo nos mantenemos en condiciones y mantenemos nuestra conversi�n creciente? Necesitamos dos cosas. Primeramente, necesitamos siempre tener una meta y una visi�n. Muy a menudo perdemos inter�s en nuestra vida Cristiana porque no nos hemos fijado una direcci�n. Queremos inventar mientras caminamos y entonces decimos que estamos siendo guiados por el Esp�ritu Santo. Es verdad que el Esp�ritu sopla donde quiere, pero esto no significa que el Esp�ritu es puramente espont�neo. Si esto fuera cierto entonces el Esp�ritu siempre dirigir�a, cambiando de direcci�n indiscriminadamente de un momento al otro. Eso crear�a un "caos", un desorden -as� no es como se mueve el Esp�ritu. La raz�n que el Esp�ritu luce impredecible es porque no siempre discernimos Su movimiento, pero si miramos hacia atr�s a los pasados cinco o diez a�os y vi�ramos hasta d�nde Dios nos ha conducido, veremos un patr�n distinto, un orden y un plan. De la misma manera tenemos que crear metas para nosotros mismos. Sabernos que el plan puede cambiar, pero no podemos andar ambulantes sin ninguna pista, esperando que de alguna manera Dios nos agarrar� por la mano en el �ltimo momento y nos pondr� en marcha.

En segundo lugar, tenemos que ver �cu�les son nuestras habilidades y talentos? �Qu� habilidades poseernos? �Qu� recursos necesitamos para hacer el trabajo de Cristo? �En qu� �reas de nuestra vida necesitamos ayuda? Esta evaluaci�n hay que hacerla individualmente y en comunidad (lo cual es la raz�n principal de esta publicaci�n). No podemos ir al mundo con esta gran misi�n sin saber cu�les son los recursos y dones que tenernos a nuestra disposici�n. Muy a menudo los Cristianos est�n muy equipados para hacer el trabajo de Dios y hacen m�s mal que bien. Es cierto que un poco de conocimiento puede ser peligroso porque muy a menudo "un poco de conocimiento" es conocimiento incompleto. Recuerden, no hay conversiones instant�neas. Podemos perder lo que tenemos tan f�cil como lo encontramos. Tenemos que revisarnos y saber qu� �reas de nuestra vida Cristiana necesitan atenci�n.

Si aplicamos estos dos criterios a la vida espiritual, �qu� descubriremos? Primeramente, que la meta de la vida espiritual es la uni�n con Dios. En segundo lugar, las destrezas que necesitamos son la oraci�n, estudio y los sacramentos. Estos son los auxilios que nos ayudan a crecer en la vida espiritual. Como dirigentes de Cursillo, nuestra meta est� comprometida con la misi�n de la Iglesia. Esta es la manera en que nos unimos con el Se�or. Los recursos que tenemos est�n en nuestra hoja de servicio-piedad, estudio y acci�n. Para los dirigentes de Cursillo esto significa que el trabajo del Movimiento ha de ser nuestro apostolado primordial.

Como dirigentes de Cursillo necesitamos dar ejemplo a otros Cursillistas. Yo creo firmemente que el Movimiento de Cursillo ser� tan fuerte como sean sus dirigentes. Si nuestro compromiso es a mitad, ese es el mensaje que estaremos enviado a todos los Cursillistas. Si no estamos en nuestra Reuni�n de Grupo o Ultreya, �qu� mensaje enviarnos a los dem�s Cursillistas o a los nuevos Cursillistas? Una vez m�s volvemos a nuestras premisas originales -dirigimos no por poder o autoridad, sino sirviendo a la comunidad; y la mejor forma de servir a la comunidad es siendo aut�nticos Cristianos, Cursillistas y Dirigentes de Cursillo que decirnos que somos. Una de las im�genes de ap�stol que Jes�s usa en el Evangelio es aquel que comparte en el proceso de la muerte y la resurrecci�n. Eso es lo que significa tener una conversi�n constante; lo que es ser ap�stol y dirigente. Nunca somos un producto terminado. Siempre estamos creciendo m�s en ser las personas que Cristo nos est� llamando a convertirnos.
Resumen del cap�tulo
1. Cuando nos estancamos en la vida espiritual, nuestra relaci�n con el Se�or se paraliza.
2. A veces tememos el cambio y el crecimiento porque nos sentirnos muy c�modos o nos da miedo admitir que somos vulnerables.
3. Reuni�n de Grupo, Ultreya y Escuela de Dirigentes y nuestro compromiso a evangelizar nos puede ayudar en nuestra continua conversi�n.
4. La vida espiritual es una forma de arte que toma tiempo y esfuerzo. Necesitamos proponernos metas y determinar cu�les son los recursos que nos ayudar�n madurar espiritualmente.
5. Nuestro compromiso como Dirigentes de Cursillo envuelve una entrega a la misi�n de la Iglesia y a fijar el buen ejemplo para otros Cursillistas entreg�ndonos completamente, en vez de un compromiso a mitad al trabajo del Cursillo.
Preguntas para reflexi�n y discusi�n
1. �D�nde pueden los Cristianos estancarse espiritualmente?

2. �Qu� sucede con una vida espiritual que no contin�a madurando y creciendo?

3. � Por qu� son esenciales las tres dimensiones (Piedad, Estudio y Acci�n) para una conversi�n continua?

4. �Qu� recursos tenernos como individuos y como comunidad para continuar creciendo espiritualmente?