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Tercer Domingo de Adviento
Rev. Elder Nokuthula Dhladhla
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(Subtítulos disponibles en inglés, español y portugués)
Mateo 11:2–11 – “¿Eres tú el que ha de venir?”
Saludos, hermanes, en el nombre de Jesús,
El que Fue, El que Es, y El que ha de venir.
Les traigo un cálido saludo del Consejo de Elders.
Mi nombre es Revda. Elder Nokuthula Dhladhla, y es una gran alegría compartir con ustedes este sagrado tiempo de Adviento.
Nuestra lectura bíblica de hoy es Mateo 11:2-11.
Imaginemos a Juan el Bautista. El valiente profeta que bautizó a Jesús en el Río Jordán. Había proclamado con audacia: "¡Preparen el camino del Señor!". Pero ahora, tras las rejas, solo e inseguro, él pregunta: "¿Eres tú el señalado o debemos esperar a alguien más?”.
Esta no era una pregunta sencilla.
Era el clamor de un corazón cansado.
Juan se hacía preguntas desde una celda. Incluso Juan, que había visto a Jesús de cerca, experimentó dudas. Y amigues, esto es algo con lo que todas, todes y todos nos identificamos, especialmente cuando la vida no se ajusta a nuestras expectativas. Para las personas queer, esta pregunta puede ser profundamente personal. La sociedad con frecuencia nos dice quiénes deberíamos ser, cómo deberíamos amar o cómo debería ser nuestro camino. Y, sin embargo, nuestra realidad experimentada puede parecer distinta. Al igual que Juan, podríamos preguntarnos: ¿De verdad me ven? ¿Soy suficiente? ¿Es esto realmente válido?
La respuesta de Jesús es bella. No regaña a Juan. En cambio, Él señala lo que es:
Las personas ciegas ven,
Las cojas caminan,
Los marginados son restauradas,
Los sordos oyen,
Les muertos resucitan,
Les pobres reciben las buenas nuevas.
Jesús decía, señalando la Transformación de la Vida y el Amor en Acción:
“La esperanza está sucediendo. Yo soy el Señalado”.
Y hoy, en este Adviento, esta es también una Buena Nueva para nosotres en ICM. Para las comunidades cuir, es un recordatorio: Dios te ve, te sostiene y obra de maneras que van más allá de lo que el mundo espera. La duda, el cuestionamiento, incluso el miedo, nada de esto te descalifica. Son parte del camino hacia la comprensión del amor de Dios y tu verdad, especialmente para nosotres como comunidad queer en este momento actual, cuando el mundo quiere borrarnos.
También encontramos un momento tierno y especial cuando Jesús, después de que Juan expresara su duda, dijo:
“Entre quienes nacieron de mujer, no hay nadie mayor que Juan”.
Así que, amades, escuchen esto con claridad:
Juan dudó, y aun así, Jesús lo honró.
Juan cuestionó a Jesús, y aun así, Jesús lo elevó.
Juan luchó, y aun así Jesús ratificó su lugar en la historia de Dios.
Sepan hoy también que sus dudas no les quitan dignidad.
Sus preguntas no cancelan su llamado.
Sus luchas no hacen que se les ame menos.
Y su plena identidad, cuir y hermosa, es parte de la buena creación de Dios.
Esta es nuestra esperanza de Adviento.
Aunque nuestra fe ahora mismo no sea perfecta,
Sin ver todo con claridad, pero sabiendo que la Luz está en camino.
Jesús nos responderá:
“Sí. Yo soy el Indicado.
Y estoy aquí por ustedes.
Traigo sanación,
Traigo justicia,
Traigo liberación,
Traigo esperanza para TODO mi pueblo”. Incluyéndoles a ustedes.
Así que, amados hermanos, debemos aferrarnos a esta promesa de Adviento:
Cristo está aquí.
Y Cristo viene por ustedes, con ustedes y en ustedes.
Amén.
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