¿La esperanza es lo último que muere?




Queridos amigos,

Hoy iniciamos una nueva serie de enseñanzas para animarlos, darles fortaleza durante la semana y, proveerles palabras que los ayuden a seguir cumpliendo el propósito que Dios tiene para su vida. 

Nuestro tema para las siguientes semanas estará enfocado en mantener, (u obtener, si es que ya no lo tienes), algo que muchos de nosotros buscamos cuando creemos que todo terminó. 
Aprenderemos  cómo cultivar la esperanza cuando parece que todo se ha perdido. 
Para nosotros los creyentes, esta esperanza está enraizada en las promesas que Dios ha hecho a nuestra vida, y si somos fieles, esa esperanza permanece en la memoria de nuestro corazón, animándonos a no flaquear en cada tormenta de la vida.
 
Está en mi corazón que estas herramientas te ayuden a recordar poner cada día tu confianza en Dios, porque es ahí donde reside la verdad. Y que aún en tiempos de escasez, siempre creas en las promesas de Dios por encima de cualquier otra circunstancia que enfrentes actualmente.
 
Te animo a usar las promesas de Dios como un ancla en medio de las profundas e inciertas aguas del presente. Al hacer esto, no podrás desviar tu camino, ¡al contrario!, podrás tener la fortaleza necesaria para resistir las olas pesimistas de las circunstancias. ¿Tu resultado?  Una cosecha de esperanza para un futuro brillante. 
 






Tu amigo, 
Randy O. Morrison.

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