En busca del conocimiento.


 
Ya tengo quien me ayude, ¿qué sigue?  
Es nuestra responsabilidad hacer lo que nos toca para determinar la fiabilidad de los conocimientos, la experiencia y la credibilidad de aquellos que elegimos para que nos asesoren sobre los problemas y situaciones de la vida. Recibir un consejo de alguien mejor informado acerca de los problemas en los que estamos envueltos, ¡podría ser algo que hará la diferencia entre la vida y la muerte!

Vamos a estamos a estar mucho más preparados para enfrentar los desafíos en la vida cuando tenemos acceso directo a los que conocen de la vida mucho más que nosotros. Nuestra apertura a la sabiduría de los que tienen credibilidad debería reforzar aún más nuestra conexión y relación con Dios. 

Recuerda: Credibilidad significa ser digno de confianza y fiable; es la capacidad de ser creído. Negarse a seguir las instrucciones dadas a nosotros por alguien que está bien informado es la prueba de que no respetamos su credibilidad.

Lee con atención la próxima cita en: Salmos 119:67:

  Yo solía desviarme, hasta que me disciplinaste;
pero ahora sigo de cerca tu palabra.



Tu amigo,
Randy O. Morrison.

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