Mi nombre es Claudia, tengo treinta y seis años y soy psicóloga y me dedico al área de psicoterapia desde hace ocho años, tanto en consultorio como a través de Skype.

Practiqué yoga por diez años hasta que tuve que dejarlo porque el tipo de yoga tan intenso que practicaba me hizo desarrollar un agotamiento articular en la zona del sacro. Visité a varios médicos, ortopedistas, acupunturistas y quiroprácticos, sin entender lo que tenía, sólo me daba de pronto un dolor muy agudo en la zona lumbar y sacra que me inmovilizaba y dejaba en cama por dos semanas hasta volver a recuperarme. Tuve al menos unas ocho crisis en cinco años, cada vez más seguidas, dos de ellas terminé en urgencias por el dolor tan intenso. Las medicinas que me recetaban cada vez me hacían menos efecto. Fue hasta que un médico me diagnosticó con sacroileitis que pude entender lo que me pasaba. La articulación del sacro se me inflama por cualquier razón, por hacer ejercicio, por no hacerlo, por una mala postura, estrés, en fin, por muchas razones.

Conocí ZhiNeng QiGong porque un día que estaba con mi madre y ella estaba viendo el programa de Carlos Alazraki, un programa que aunque le gusta no lo veía tan seguido. Pero el día que lo vio estaba el profesor Carlos. Me llamó y lo vimos juntas. Durante los siguientes días escuchamos los podcasts hasta llegar con toda emoción al podcast 11, me acuerdo que el día que lo hicimos, a las dos nos dolieron los pies de una forma impresionante y no nos hacía sentido que por hacer una meditación de pie, dolieran tanto los pies, sin embargo, tuvimos algunas sensaciones y también mucha paz, por lo que no lo dudamos mucho y quisimos entrar al siguiente curso. Ella se inscribió al curso de noviembre de 2014, y yo me inscribí hasta enero de 2015.

Poco después de tomar el curso tuve una recaída, comenzaba el dolor… y pensé “no duele, se está abriendo” y se me ocurrió que con un par de sentadillas me curaría… mi sorpresa fue que de la primera ya no me pude levantar y esa fue la crisis de dolor más aguda que había tenido en todos esos años! en ese momento pensé que el QiGong no me ayudaría, estaba muy asustada y triste. De todos modos no me di por vencida, hacía los ejercicios de forma mental y estando acostada hasta que me curé, pero la verdad después de eso dejé de practicar un tiempo.

Un día un amigo me llevó con un médico de formación china, el médico me dijo que me ayudaría pero tenía que ir cada dos días para hacer unos estiramientos. Me explicó que debía ser así, cada dos días, para que los espacios vertebrales no se cerraran. Entonces yo hice cuentas entre el dinero y el tiempo que invertiría y me di cuenta que el dinero era igual a lo que había costado mi curso de ZhiNeng QiGong, así que decidí que debía retomar mi práctica y que sólo iba a obtener verdaderos resultados al ser constante. Me propuse practicar un mínimo de veintiún días seguidos y lo logré! Luego seguí practicando unas cuatro veces por semana y fue así que estuve dos años completos sin recaídas de dolor!

El dolor volvió en dos ocasiones muy específicas, junto con dos viajes importantes que hice a Italia, pero practicando se me pasaba el dolor agudo de dos a tres días, cosa que antes no pasaba. Ahí me di cuenta con absoluta claridad que el dolor viene por miedo, pero también descubrí que al tener mayor confianza en mí, en el mundo que me rodea y al llenarme de más Qi puedo seguir adelante y descubrir muchas cosas hermosas, paisajes y gente maravillosa. Muchas bendiciones!

Practico Zu Chang Fa, la versión corta y la larga, luego tres vueltas de Peng Qi Guan Ding Fa y un San Xin Bing Zhan Zhuang el cual siento que es el que me ha ayudado mucho con la espalda baja. Al inicio me molestaba en demasía practicar este ejercicio, me caía gordo, pero un día pensé: si me resisto, ha de ser porque este es el que más puede ayudarme. Y ahora lo disfruto y lo agradezco. Hacer las sentadillas son mi próxima meta, a veces hago tres!

He cumplido uno de mis más grandes sueños, el cual ha sido vivir una temporada en el campo de Italia, ahí viví cercana a la naturaleza y trabajando la tierra, que es algo muy pesado para el cuerpo ¡sobre todo si era la primera vez que lo hacía!, pero sostuve mis prácticas y mi cuerpo mantuvo su estructura y salud. Practicando ZhiNeng QiGong siento que mi cuerpo se llena de fortaleza y que una parte de mi espiritualidad se activa más, se profundiza. Y aunque viajé sola, nunca me sentí así, ni tampoco desprotegida.
Regresé hace tres meses a México y aquí he retomado mi práctica de forma más constante. Después de tantos viajes y tanto movimiento, regresé con intención de asentarme y decir: ok, aquí estoy, en qué soy útil?

Me propuse buscar un consultorio para retomar mis terapias y practicando ZhiNeng QiGong todo lo bueno se fue acelerando. Encontré mi consultorio en una semana y a dos cuadras de mi casa, así que voy a él caminando y llego en tres minutos. Cada día tengo más pacientes, horarios llenos que equilibro también con descanso. Es un gran momento! Siento que es una combinación de decir: aquí estoy Dios, en qué puedo servirte? Y al mismo tiempo limpiar mi campo y llenarlo del Qi más puro.
 
Practicar me llena de alegría y paz, me da una sensación y certeza de ser bendecida y las bendiciones siguen llegando. También practico para que cuando lleguen mis pacientes puedan llevarse buena vibra de mí, o mejor dicho buena información. Sabemos que no es sólo información intelectual, sino también lo que se comparte al poner en practica lo aprendido, el hacer las cosas con un alto grado de compromiso, con un mérito implícito y dando lo mejor de mí. De mi espalda estoy más que bien y hasta me he animado a volver a practicar un poquito de yoga porque me gusta mucho. Estoy muy contenta y agradecida de haber conocido al profesor Carlos Eduardo y de que nos haya transmitido y compartido su enseñanza y experiencia. 

Todo lo mejor y sólo lo mejor para ustedes y nuestro gran campo!
Hun Yuan Ling Tong
Querida Claudia, nos llena de alegría saber lo que ha logrado. La felicitamos por haber decidido retomar su practica para recuperar su propia salud y bienestar. Como bien lo comenta, nuestra determinación, esfuerzo y disciplina dan como resultado cambios importantes y a veces extraordinarios en nuestras vidas, logrando ser de inspiración y servicio para los demás. Todo llega en su momento, solo debemos ser pacientes y actuar con sabiduría. Estamos seguros de que su testimonio conectará con los miles de practicantes que se unen en esta Luna Llena para alimentar el potente Campo de ZhiNeng QiGong.


Hun Yuan Ling Tong!