4 de Mayo de 2020
Grupo de Trabajo 12: Las Preguntas Que Quedan
Desde nuestra última llamada de alerta en la que resaltamos nuestra preocupación por la realización de una importante reunión del Convenio de Basilea por medios electrónicos durante la pandemia global que estamos atravesando, una propuesta sin precedentes que nunca antes se había probado hacer, hemos cobrado conciencia de que muchas Partes han expresado preocupaciones parecidas. 

El Grupo Africano, por ejemplo, envió una carta a la Secretaría expresando su oposición a la propuesta. ¿Por qué no se compartió esta carta con las Partes?  

Otras Partes en países en desarrollo y países con economías en transición nos han comunicado que también se oponen a la propuesta. No sabemos cuántas Partes en total se oponen a la reunión electrónica, pero sí sabemos que es un número significativo. También sabemos que las decisiones de esta magnitud se toman por consenso y aquí no hay consenso.

En la Red de Acción de Basilea (BAN por sus siglas en inglés), al igual que la Secretaría, creemos que no se deben efectuar reuniones en persona sino hasta que se reduzca el riesgo del COVID-19 y todas las Partes puedan asistir de manera segura. Sin embargo, no creemos que una pandemia justifique simular que se pueda realizar una reunión electrónica que se apegue a las Reglas de Procedimiento y de una manera que no coloque a los procedimientos justos y la participación justa en una situación altamente desventajosa, sobre todo para los países en desarrollo. Creemos que se tiene que tomar una decisión de esta magnitud por consenso de las Partes y no sólo por la Secretaría y la Oficina del Convenio de Basilea.
 
Desde la última Alerta de los Delegados de BAN, la Secretaría, en vez de abordar estas preocupaciones en su respuesta dada en la sección de "Preguntas más frecuentes", simplemente defendió su postura y evitó abordar las preguntas centrales que siguen sin contestar.    
 
A continuación presentamos nueve preguntas que no han sido contestadas, bajo la consideración de que las Partes merecen recibir respuesta: 

1. ¿QUIÉN TIENE EL PODER DE DECISIÓN? ¿Bajo qué mandato derivado de las Partes tomaron la Oficina y la Secretaría la decisión de realizar la doceava reunión del Grupo de Trabajo de manera  electrónica? ¿Por qué no se les preguntó a las Partes, que son los que mandan en el Convenio, si deseaban proceder de esta manera que se aleja de manera radical de los medios utilizados en el pasado para realizar reuniones? 
 
2. ¿QUÉ SUCEDE CON LAS PARTES QUE NO ESTÁN DE ACUERDO? ¿Cuántos países en total y cuáles ya han sido contactados por la Secretaría o la Oficina y han expresado su desacuerdo con la idea de tener una reunión del grupo de trabajo de composición abierta de la forma y en la fecha propuestas. Esta es información que se debe compartir con todas las Partes.

3. ¿PARA QUÉ TENEMOS REGLAS SI SIMPLEMENTE LAS VAMOS A ROMPER? ¿Cómo es posible que se afirme que se están aplicando las Reglas de Procedimiento cuando estas reglas estipulan que las reuniones se deben de realizar en los seis idiomas oficiales de las Naciones Unidas?  De hecho, la Regla 53 requiere que todas las declaraciones realizadas en uno de los seis idiomas oficiales de las Naciones Unidas, incluyendo aquellas enviadas por correo electrónico durante el periodo de 48 horas sin conexión electrónica, se deberán traducir a los otros cinco idiomas.  La decisión de la decimotercera reunión de la Conferencia de las Partes (COP13) sobre la onceava reunión del grupo de trabajo de composición abierta (Grupo de Trabajo 11) se hizo exclusivamente para esa reunión y aún así se requirió traducirla a los seis idiomas oficiales. El idioma y la traducción son de vital importancia para que haya una participación justa en las reuniones de las Naciones Unidas. No es una regla que la Secretaría pueda romper tan fácilmente. Es una regla estricta del Convenio de Basilea.
 
4. ¿CÓMO SE PUEDE CONSIDERAR QUE SERÍA UNA REUNIÓN PÚBLICA? Las Reglas de Procedimiento también estipulan que la reunión deberá ser pública. Si hubiera un problema tecnológico, por insignificante que sea, que evitara que uno de los participantes acceda o participe en la reunión durante el transcurso de la misma, no se puede garantizar que sea una reunión pública. ¿Cómo se puede asegurar que realmente sea una reunión pública cuando es común que se rompa la conexión, que las plataformas, las redes y el equipo funcionen mal, etcétera? Si alguien está en cuarentena/estado de queda y se desconecta su computadora, ¿cómo se enterarán los demás y cómo se podría componer esta situación de manera justa?

5. ¿CÓMO SE PUEDE ESPERAR QUE PAÍSES PEQUEÑOS Y ESTRESADOS PUEDAN OPERAR CON UN PLAZO DE 48 HORAS? ¿Cómo se puede presuponer que los gobiernos pequeños de diferentes partes del mundo puedan funcionar a una capacidad tal que permita que se realicen discusiones de temas extremadamente técnicos entre agencias o a nivel regional y llegar a tomar decisiones dentro de un plazo de 48 horas? Si el personal gubernamental está con licencia de trabajo, trabajando desde su casa sin acceso a los archivos, o  con permiso para ausentarse, ¿cómo se puede esperar que participen de manera competente?
 
6. ¿POR QUÉ ESTAMOS PRETENDIENDO APARENTAR QUE NO EXISTE UNA BRECHA DIGITAL? ¿Cómo se puede concebir que una reunión realizada por medios electrónicos no ponga en desventaja a quienes pertenecen a países en desarrollo y en transición considerando que es bien conocido y está bien documentado que existe una brecha digital en el mundo, basada tanto en el acceso a equipos y programas computacionales adecuados como en plataformas infraestructurales como electricidad alterna, internet y servicio de telefonía celular?
 
7. ¿HEMOS VISTO POSIBILIDADES MÁS ALLÁ DE GINEBRA? Considerando que la Secretaría insiste en que ya están reservados todos los centros de reuniones en Ginebra, ¿acaso han considerado celebrar la reunión en algún centro de reuniones ubicado en otra ciudad? En todo caso, debido al gran número de cancelaciones que se dio recientemente, es de esperarse que en el futuro haya una mayor disponibilidad de centros de reuniones.
 
8. ¿POR QUÉ AHORA? ¿CUÁL ES LA PRISA? ¿Por qué no aceptamos que fácilmente podemos ampliar los plazos y mandatos para el trabajo entre sesiones comprometidos en la decimocuarta reunión de la Conferencia de las Partes (COP14) hasta que podamos programar una reunión como corresponde, en persona, que asegure una participación adecuada y justa? ¿Cuál es la prisa por precipitarse hacia un proceso que muy probablemente resulte extremadamente caótico, desempoderador, negativo e ilegal? Sabemos que podemos posponer la reunión a más tardar hasta la fecha de la decimoquinta reunión de la COP (COP15), para la cual sabemos que contamos con un centro de reuniones.
 
9. ¿PROCEDIMIENTOS VERSUS CONTENIDO? ¿Cómo puede afirmar la Secretaría que las temáticas de la decimosegunda reunión del grupo de trabajo de composición abierta (Grupo de Trabajo 12) serán sólo de procedimiento y, por lo tanto, de una manera u otra, de menor importancia como para requerir plena participación? Los asuntos de procedimiento pueden ser cuestiones de importancia decisiva. Por ejemplo, la decisión de si debatir más ampliamente un problema nuevo o muy controvertido, es una decisión "de procedimiento" con enormes consecuencias y no se pueden relegar a decisiones poco democráticas y poco justas.
 
Creemos que las Partes tienen el derecho de saber las respuestas a estas preguntas y el derecho a decidir si hay que avanzar como se propone, una vez que hayan recibido respuesta a estas preguntas.

FIN
Sobre la Red de Acción de Basilea

Fundada en 1997, la Red de Acción de Basilea (Basel Action Network/BAN) es una organización sin fines de lucro con carácter caritativo 501(c)3 de Estados Unidos, con sede en Seattle, estado de Washington. BAN es la única organización del mundo que se enfoca en enfrentar la justicia ambiental global y la ineficiencia económica del comercio de sustancias tóxicas y sus impactos devastadores. Actualmente, BAN actúa como centro de intercambio de información en materia del comercio de desechos, para periodistas, académicos y el público general. A través de su trabajo de investigación, BAN puso al descubierto la tragedia del vertido de desechos electrónicos peligrosos en países en desarrollo. Para más información, visite:   www.BAN.org .