Hermanos y Hermanas en Cristo,
 
Algunos de ustedes han estado consientes de la Ley propuesta en California (SB360) que interfiere con lo más íntimo del sacramento de la Reconciliación: el "secreto de confesión". Esta ley requiere que los sacerdotes rompan ese secreto. Según la ley de la iglesia, El secreto de confesión no se puede divulgar un sacerdote que viola el secreto de confesión es automáticamente excomulgado. Así de seria es la intimidad de la confesión. La iglesia no quiere que nada se interponga entre el alma del penitente y la misericordia de Dios; por eso la importancia del secreto.
 
La Iglesia ha proporcionado distintas medidas para proteger y mantener a nuestros niños seguros, como la capacitación del clero, los empleados y los voluntarios laicos; la verificación de antecedentes; el reportar a las autoridades civiles cuando se requiera; el cooperar con agencias estatales, y de más medidas. Seguimos apoyando medidas que nos ayudan a crear un ambiente seguro para los niños. Sin embargo, la Ley SB360, no es una medida que sería eficiente; Los sacerdotes o laicos que cometen el crimen de abuso infantil no acuden a otros sacerdotes en la confesión. No hay evidencia de que esto haya ocurrido alguna vez. Más aún, esta medida permitiría la intrusión del gobierno en uno de los sacramentos más sagrados de nuestra fe, que es la confianza en el secreto de confesión entre el penitente y Dios. El obispo Robert Barron, de Los Ángeles explica con más detalle en un video lo problemático que es esta ley. Mantengamos medida de protección que realmente protegen a los niños y que no intervengan en la estructura sacramental de nuestra fe.
 
Aun con las enmiendas a esta ley que limitan las ocasiones de reportar solo cuando se revela el abuso de otro sacerdote o un miembro del personal de la iglesia, aun en estas ocasiones limitadas, yo me opongo a esta ley, ya que no cumple lo que propone y establece un precedente peligroso de la intervención del gobierno en el libre ejercicio de nuestra fe. ¡Los sacerdotes no deberían tener que escoger entre ser excomulgados o ir a la cárcel!
 
Durante más de 200 años, la ley de los Estados Unidos ha respetado el secreto de confesión. Mantengámoslo sagrado.
 
Ya que el Senado Estatal en California aprobó esta ley, les pido me ayuden a plantear estas preocupaciones a la Asamblea Estatal. Comuníquese inmediatamente con su Representante de la Asamblea Estatal y dígales que voten "No" a la Ley SB360. También pueden hacer que su voz sea escuchada a través del proceso de alerta en acción de la Red Legislativa Católica en www.cacatholic.org
 
Gracias por su atención a este asunto importantísimo. ¡Estén seguros de mis oraciones diarias por ustedes y sus familias!
 
Oscar Cantú
Osbisp, Diócesis de San Jose