“The Gift of Life”
April 1, 2018 - Easter Sunday
Mark 16:1-8
By Bill Cotton  revcottonhill@hotmail.com
 
“So they went out and fled from the tomb, for terror and amazement had seized them and they said nothing to anyone…”

This is Easter Sunday in the Year of our Lord 2018. It is also April Fool’s Day. Mark tells us of the women going to the tomb to do the last rites for the dead Jesus, only to discover that someone had played a very bad trick on them—Jesus was not there! A young man is there. He tells them not to fear, Jesus has risen from the dead and gone into Galilee. They are told to go and tell Peter and the Disciples. Not knowing whether to laugh or cry, they flee and tell no one.  

Shortly before Christmas I became very sick for the first time in my life. Lucky for me, I was unconscious for several days and not aware of the seriousness of my condition. With a wonderful medical team, many prayers, and the constant vigilance of family and especially my wife Jan (who never left me), I woke up one morning having my life given back to me. 

Now with the gift of life given back to me, I find myself wishing to live so as to deserve it. God’s first gift to us is life. Life is the one word which includes all other words: there is the water of life, the tree of life, and the crown of life—victory over death. 

Resurrection is to know that God is on our side as giver of life right now as we draw our next breath. Right this minute, eternal life is ours if we choose it and as the hymn would tell us, “Every morning is Easter Morning from now on.” After going through such an experience, it feels like I have crossed over into new territory—quite unexplainable but wonderful.

My old teacher Schubert Ogden put it this way: Whatever else may befall us and however long or short may be the span of our lives, we are each embraced in every moment within God’s boundless love and thereby have the ultimate destiny of endless life in and through the eternal. In this sense the promise of faith, which is already known to the Christian in our encounter with Jesus Christ, is the promise of victory over death. Our faith knows that the final end of the whole creation is none other than God, who accepts all things and persons and overcomes the perpetual perishing of death and its terrors.

So I have been given back my life. And that is no April Fool’s joke. Christ is risen indeed!
 
Prayer
Holy One, giver of every gift, allow us to accept your gift of life as opportunity to grace your world with gladness. And may the words “Christ is risen” become our challenge for the Church to awaken too—for the sake of the world. Christ is risen indeed!

“El Don de la Vida”
1 abril, 2018 – Domingo de la Resurrección
Marcos 16:1-8
Por Bill Cotton revcottonhill@hotmail.com  
 
“Ellas salieron huyendo del sepulcro, porque les había entrado temblor y espanto; y no dijeron nada a nadie . . .”
 
Este es el domingo de la resurrección en el año 2018. También es el Día de los Inocentes. Marcos nos habla de las mujeres yendo a la tumba para hacer los últimos ritos por el muerto Jesús, sólo para descubrir que alguien les había engañado – ¡Jesús no estaba allí! Un joven está allí. Les dice que no se asusten, Jesús ha resucitado de entre los muertos y ha ido a Galilea. Deben de ir y decirlo a Pedro y a los Discípulos. No sabiendo si deben reírse o llorar, huyen y no dicen nada a nadie.

Un poco antes de la Navidad me puse muy enfermo por la primera vez en mi vida. Afortunadamente, estaba inconsciente durante varios días y no sabía cuán seria era mi condición. Con un equipo médico maravilloso, muchas oraciones, y vigilancia constante de mi familia y especialmente de mi esposa Jan (quien jamás me dejó), me desperté una mañana y tuve mi vida devuelta a mí.

Ahora con el don de la vida devuelta a mí, me encuentro deseando vivir para que pueda merecerla. El primer don de Dios a nosotros es la vida. La vida es la única palabra que incluye todas las otras palabras: hay el agua de la vida, el árbol de la vida, y la corona de la vida – victoria sobre la muerte.

La resurrección es saber que Dios está con nosotros y toma nuestra parte como el dador de la vida ahora mismo como respiramos. Este minuto, la vida eterna es la nuestra si la escogemos y como el himno nos dice, “Cada mañana es la mañana de la resurrección desde ahora.” Después de pasar por tal experiencia, parece como he cruzado a un territorio nuevo – definitivamente inexplicable pero maravilloso.

Mi antiguo profesor Schubert Ogden lo puso así: Sea lo nos pueda suceder y cuán largo o corto sea el período de nuestras vidas, somos abrazados en cada momento dentro del amor de Dios sin límites y así tenemos el último destino de la vida sin fin en y mediante el eternal. En este sentido la promesa de fe, la cual ya es conocida al cristiano en nuestro encuentro con Jesucristo, es la promesa de la victoria sobre la muerte. Nuestra fe sabe que el último fin de toda la creación no nada más que Dios, quien acepta a todas personas y cosas y quien vence el fallecimiento continua de la muerte y sus terrores.

Así que me ha devuelto una vez más mi vida. Y eso no broma del Día de los Inocentes. ¡Sí que Cristo es resucitado!
 
Oración
Dios santo, dador de cada don, déjanos aceptar tu don de la vida como oportunidad honrar tu mundo con alegría. Que las palabras “Cristo es resucitado” sean nuestro desafío para que la Iglesia se despierta también – por el bien del mundo. ¡Sí que Cristo es resucitado!