Good News
February 18, 2018
Gen 9:8-17, Ps 25:1-10, 1Peter 3:18-22, 1:9-15

"The time is fulfilled, and the kingdom of God has come near;
repent, and believe in the good news.”  —Mark 1:15

By Bill Cotton   revcottonhill@hotmail.com

Mark tells us up front that the time is now but we are not ready. We are asked to repent and believe in the good news. To repent is more than saying, “I am sorry.” The Greek word for “repent”— metanoia— means “turn around.”

An old common prayer tells us to say: “We have left undone what ought to be done and done what ought not to have done and there is no health in us.” Those old ones knew how to get down to brass tacks—but we need more. Mark has Jesus telling us to repent, meaning turn around and away, and believe the good news. 

Years ago I took some clinical training to learn pastoral counseling. In those Freudian days you went snooping around in a person’s past—or you led persons to take a look back there and find the root of all their problems. Later I was taught not to snoop, just listen. Lately I have discovered that we had it all wrong. We were looking for the sickness in a person when we should have been looking for the health, the resilience, the connection to God. As children of God, every person has within them good stuff, yet in their habitual thinking they hear only the bad stuff and think it’s true. Why not begin with the good stuff?

Just to hear that someone has not given up on you—that you are believed in, much like the father in the parable of the lost son, watching the road back home every day, knowing that the boy will wake up—can trigger the thought that maybe you aren’t hopeless. In the space of that thought, new thinking—new life—can arise! Now that’s good news!

Buenas Noticias
18 febrero, 2018
Génesis 9:8-17, Salmos 25:1-10, 1 Pedro 3:18-22
 
"El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado.
¡Arrepentíos y creed en el evangelio!."—Marcos 1:15
 
Por Bill Cotton revcottonhill@hotmail.com
 
Marcos nos dice directamente que la hora ha llegado pero nosotros no estamos listos. Pide que nos arrepintamos y que creamos la buena nueva. El arrepentirse es más que decir, “Lo siento.” La palabra griega para “arrepentirse” – metanoia – significa volverse e ir en otra dirección.
 
Una oración antigua y común indica que digamos: “Hemos dejado deshecho lo que debe ser hecho y hemos hecho lo que no debíamos haber hecho y no hay salud en nosotros.” Estos ancianos sabían llegar ir al grano – pero necesitamos más. Marcos tiene Jesús diciéndonos que nos arrepintamos, significando que debemos volvernos e ir en otra dirección, y que debemos creer las buenas nuevas.
 
Hace muchos años recibí instrucción clínica para que pudiera aprender el consejo pastoral. En esos días de Freud el propósito fue curiosear en el pasado de la persona – o podría guiar que la persona mirara en su pasado para encontrar la raíz de todos sus problemas. Más tarde me enseñaron no curiosear, simplemente escuchar. Recientemente, he descubierto que lo teníamos mal todo el tiempo. Buscábamos la enfermedad en una persona cuando debíamos haber buscando la salud, la resistencia, la conexión a Dios. Como hijos de Dios, cada persona tiene dentro de sí mismo buenas cosas, pero en sus pensamientos habituales solamente oyen las cosas malas y creen que es la verdad. ¿Por qué no debemos comenzar con las buenas cosas?
 
El oír que alguien no se ha dado por vencido en el caso de Ud. – que cree en Ud., muy semejante a la parábola del hijo perdido, mirando el camino a la casa cada día, sabiendo que el joven se despertará – puede hacer estallar el pensamiento que quizás Ud. no sea sin remedio. ¡En el espacio de ese pensamiento, nuevos pensamientos – nueva vida – puede(n) surgir! ¡Ahora eso es buena nueva!