"How would Jesus farm?"
Mark 4:26-34
June 17, 2018
By Bill Steward – whsteward@mediacombb.net

This Sunday we are privileged to entertain two of Jesus’s rural parables:
*The parable of the growing seed (Mark 4:26-29) and
*The parable of the mustard seed (Mark 4:30-32).

Rural life was much simpler when Jesus spun his agricultural parables. It entailed walking around, broadcasting seeds, watching the seeds as they spring to life, and finally ripen into a bountiful harvest.  

Jesus closely observed the natural world and set memorable scenes and vignettes of the Reign of God before listeners. 

Do these agricultural parables have any relevance to our computerized, drone-ized, CAFO-ized (Confined Animal Feed Operation) industrial agriculture?

His parables don’t provide technical answers to questions about how to make our agriculture safe and sustainable, but they can crack open our imaginations and make us consider alternatives to our traditional ways.

This Sunday the Iowa preacher might riff on these themes:

*The farming practices in Jesus’ parables are SUSTAINABLE. The farmer has a light touch on the earth. The farmer scatters the seed, goes to sleep, and the crops flourish.  And the farmer has no idea how it all happens. “The earth produces of itself, first the stalk, then the head, then the full grain in the head.” (4: 26-28) The farmer’s mantras seem to be “Do No Harm” or “Get Out of the Way.” The best intervention is no intervention, and it will all be repeated in the next growing season.

Of course, these Reign of God farming practices are not conducive to maximizing profit. Industrial ag corporations favor maximum intervention and maximum input for the sake of short-term profit. In Iowa, we now have over 11,000 CAFOs (conservative estimate) and over 750 impaired waterways.  How sustainable are our present ag practices?  Will our grandchildren and great-grandchildren be blessed?. 

*The farming practices in Jesus’s parables are SYNERGISTIC—all the organisms enhance all the others and the whole is greater than the sum of the parts. The teeny mustard seed is sown and grows into the greatest of all shrubs so that the birds of the air can make nests in its shade. (30-32)  

Both the mustard seeds and birds flourish together. Everybody wins.

The Creator chose biodiversity, reveled in a diverse creation, teeming with all kinds of energy and life, saw that it was good and blessed it. (Genesis 1:22)


*The farming practices in Jesus’s parables ENGENDER AWE. The crops grow and the farmer “knows not how...” (26-29) The minuscule mustard seed sprouts and becomes “the greatest of all shrubs.” (30-32)

When few paid attention, Joseph Sittler spoke about the connection between ecology and theology.

The natural world (even a handful of dirt) requires us to pause in awe and shout BEHOLD!  

“With our minds, we look at things but in the spirit of our minds, we behold things.  To behold a thing means to regard it in its particularity—its infinite preciousness, irreplaceability, and beauty.”
(Sittler)

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" ¿Cómo cultivaría la tierra Jesús? "
Marcos 4:26-34
17 junio, 2018
Por Bill Steward  whsteward@mediacombb.net
 
Este domingo tenemos el privilegio de considerar dos de las parábolas de Jesús que tratan con la vida campesina:
*La parábola del crecimiento de la semilla (Marcos 4:26-29) y
*La parábola de la semilla de mostaza (Marcos 4:30-32).
 
La vida campesina era mucho más sencilla cuando Jesús relató sus parábolas agrarias.  Implicó: deambulando por la tierra, echando semillas, cuidando las semillas como crecen, y por fin, maduran en una cosecha abundante.
 
Jesús observó cuidadosamente el mundo natural y dio escenas/viñetas acerca del Reino del Dios a los que lo escuchaban.
 
¿Es que estas parábolas tienen cualquiera relevancia a nuestro mundo tan afectado por computadoras, drones, granjas que crecen a animales en áreas confinadas, y agricultura industrial?
 
Las parábolas de Jesús no proveen respuestas técnicas a preguntas acerca de cómo hacer nuestra agricultura segura y sostenible pero pueden causar que nuestras imaginaciones abran y que consideremos alternativas a nuestras maneras tradicionales.
 
Este domingo es posible que el/la predicador/a use estos temas:
 
*Las prácticas de cultivo ne las parábolas de Jesús son sostenibles.  El granjero tiene poco efecto en la tierra.  El granjero dispersa las semillas, se duerme, y las semillas brotan. Y el granjero no tiene ni idea cómo todo ocurre.  “porque de por sí lleva fruto la tierra: primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga.”  (4:26-28) Los mantras del granjero parecen ser “Que no haga daño” o “Quítese del medio.” La mejor intervención es ninguna intervención.  Y será repetido en la próxima estación de cultivación.
 
Claro, estas prácticas agrarias del Reino de Dios no contribuyen al maximizar las ganancias.  Las corporaciones industriales de la agrícola favorecen intervención máxima y entrada máxima para recibir ganancias de corto plazo.  En Iowa ahora tenemos 11,000 granjas que crecen a animales en áreas confinadas (y esto es estimación conservadora) y más de 750 ríos contaminados.  ¿Cuán sostenible son nuestras prácticas actuales agrarias?  ¿Serán bendecidos nuestros nietos y bisnietos?
 
*Las prácticas agrícolas en las parábolas de Jesús son SINÉRGICAS – todos los organismos mejoran a todos los otros y lo entero es más grande que las cosas que lo componen.  La semilla de mostaza tan pequeña es sembrada y crece y se hace la mayor de todas las hortalizas . . . para que las aves del cielo puedan morar bajo su sombra.  (30-32)
 
Ambos las semillas de mostaza y las aves florecen juntos. Todos ganan.
 
El Creador escogió biodiversidad, revelada en una creación diversa, repleto de todas clases de energía y vida, vio que era bueno y lo bendijo.  (Génesis 1:22)
 
*Las prácticas agrícolas en las parábolas de Jesús ENGENDRAN ASOMBRO.  Los cultivos crecen y el granjero no sabe cómo (26-29).  La semilla minúscula brota y se convierte en la mayor de todas las hortalizas.  (30-32)
 
Cuando pocos prestaron atención, Joseph Sittler habló de la conexión entre la ecología y la teología.
 
El mundo natural (aún un puñado de tierra) requiere que pausemos en asombro y gritemos ¡MIREMOS!
 
“Con nuestras mentes miramos cosas pero en el espíritu de nuestras mentes miramos cosas.  El mirar una cosa significa considerarlo en su particularidad – su valor inapreciable, irreemplazable, y su hermosura.”  (Sittler)