"The Sabbath and the Hungry"
Mark 2:23 - 3:6
June 3, 2018
By Bill Steward – whsteward@mediacombb.net

One sabbath he was going through the grain fields; and...the disciples began to pluck heads of grain. The Pharisees said to him, “Look, why are they doing what is not lawful on the sabbath?” (Mark 2: 23-24)

The first sentence in Sunday’s text made me curious. Why were Jesus and the disciples “going through the grain fields”? Why not along a road, a well-traveled route?  

I finally grasped the obvious: THEY WERE HUNGRY. Jesus and the disciples grabbed the grain because they needed some grub. They needed to eat.

Many Biblical stories pivot on desperate people doing desperate things because of the horror of hunger. 

The Hebrew Bible tells of famines that set great migrations in motion so that starving people could survive. Think of our forebears who fled to Egypt and Moab.

In the gospels, peasants lived on the terrifying border between hunger and starvation.  Jesus and his disciples were likely among them. Perhaps Jesus lived with gnawing hunger every day and wondered constantly from where his next meal would come.

Think how hunger may have played a part in gospel stories:

*When Jesus performed his first sign by turning water into wine at a wedding feast in Cana of Galilee (John 2:1-11), the disciples apparently were uninvited guests. Maybe the party was their last chance that day for food and drink.
*And maybe Jesus was called “a wine-bibber and a glutton” (Matthew 11:19) because he ate and drank his fill when food and drink were available–and overcompensated on occasion because of his hunger.
*The most often-told story in the gospels is that of multitudes being fed. Would this story be so beloved if the horror of hunger were not a real possibility for those gathered?

Jesus’s response to the Pharisees’ criticism was to remind them of an incident when David himself and his companions ignored Temple laws because of their hunger. (2:25, 26)

Then Jesus concluded: “The sabbath was made for humankind, and not humankind for the sabbath...” (2:27)

We love Jesus’s pithy put-down of the Pharisees but our preaching must be more nuanced. Consider:

ONE: Jesus was not breaking new moral ground here but reinforcing the wisdom of the prophetic tradition he had received. “What does God require of us but to do justice, love mercy, and walk humbly with our God?” (Micah 6:8)

TWO: We should not conflate the attitude of the Pharisees depicted here with all of Judaism. According to The Annotated Jewish New Testament: “Here Jesus advocates a humanitarian Sabbath exception such as those often discussed in Jewish law.”

THREE: If we are so on the side of the hungry, why do we abide quietly the recently introduced farm bill which would significantly reduce the number of SNAP (food stamp) recipients in our nation (in which 1 in 8 are “food insecure” and SNAP provides assistance of $1.40/meal). Let those who have been really hungry cast the first Aye-vote.

El SÁBADO Y LOS HAMBRIENTOS
Marcos 2:23-3:6
3 junio, 2018
Por Bill Steward  whsteward@mediacombb.net
 
Aconteció que al pasar él por los sembrados un sábado, sus discípulos, mientras andaban, comenzaron a arrancar espigas. 24 Entonces los fariseos le dijeron:  —Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no es lícito? 
(Marcos 2:23-24)
 
La primera frase en el texto para este domingo me causó estar curioso.  ¿Por qué pasaban por los sembrados Jesús y los discípulos?  ¿Por qué no se quedaron en un camino, una ruta bien usada?
 
Por fin comprendí lo obvio: TENÍAN HAMBRE.  Jesús y los discípulos arrancaron espigas porque necesitaban comida.  Necesitaban comer.
 
Muchas historia bíblicas pivotan en personas desesperadas haciendo cosas desesperadas a causa del horro del hambre.
 
La Biblia hebrea cuenta de hambrunas que causaron migraciones para que la gente hambreada podía sobrevivir.  Piensen en nuestros antepasados que huyeron a Egipto y a Moab. 
 
En los evangelios, campesinos vivían espantosamente entre el hambre y la inanición.  Jesús y sus discípulos probablemente eran entre ellos.  Quizás Jesús vivía con un hambre insistente cada día y se preguntaba constantemente de dónde vendría su próxima comida.  
 
Piensen cómo es posible que el hambre tuvo parte en las historias de los evangelios:

*Cuando Jesús realizó su primer señal en convertir el agua en vino en una fiesta de boda en Caná de Galilea (Juan 2:1-11), parece que los discípulos eran invitados no solicitados.  Quizás la fiesta era su última oportunidad aquel día para comida y bebida.
*Y quizás Jesús fue llamado “un comilón y bebedor de vino” (Mateo 11:19) porque comía y bebía hasta quedar satisfecho cuando comida y bebida estaban disponibles – y compensaba en exceso de vez en cuando a causa de su hambre.
*La historia relatada más frecuentemente en los evangelios es la del dar de comer a las multitudes.  ¿Sería tan amada si el horror del hambre no fuera una posibilidad verdadera para los que se juntaron?
 
La respuesta de Jesús a la crítica de los fariseos era un recordatorio de un incidente cuando David mismo y sus compañeros ignoraron las leyes del Templo a causa de su hambre. (2:25, 26)
 
Entonces Jesús concluyó: “El sábado fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del sábado.”  (2:27)
 
Nos encanta la frase despectiva de Jesús a los fariseos pero nuestra prédica tiene que ser más sutil.  Consideren:  

UNO: Jesús no rompió moldes morales aquí sino que reforzó la sabiduría de la tradición profética que había recibido.  “Hombre, él te ha declarado lo que es bueno, lo que pide Jehová de ti:  solamente hacer justicia, amar misericordia y humillarte ante tu Dios.”  (Miqueas 6:8)
 
DOS: No debemos mezclar la actitud de los fariseos que vemos aquí como todo el judaísmo.  Según  The Annotated Jewish New Testament: “Aquí Jesús aboga por una excepción humanitaria para el sábado como las frecuentemente citadas en la ley judaica.”

TRES: Si nos encontramos totalmente en el lado de los hambrientos, ¿por qué aceptamos tranquilamente la propuesta de ley de granjas introducida recientemente que habría reducido significantemente el número de personas que reciben SNAP (vales de comida) en nuestra nación (en la cual 1 en 8 son “inseguros en su comida” y SNAP provee asistencia de $1.40 cada comida). Que los que de verdad han pasado hambre voten primero – SÍ.