“Spread a Little Joy Around” - John 15:9-17
May 6, 2018
Acts 10:44-48, 1 John 5:1-6, Psalm 98 
By Bill Cotton r evcottonhill@hotmail.com
  
The theme is all about joy. Jesus connects love with joy:  “I have said these things to you so that my joy may be in you, and that your joy may be complete.”

Usually when we speak of love,  agape, self-giving love , we think of sacrifice. But Jesus has given love a new twist—the gift is for us to have joy in our lives—to celebrate. It’s a good thing to experience joy. 
 
Jesus is the one who, when the wine ran out at a wedding, offered up sixty gallons of the good stuff. (Some scholars speculate that the disciples crashed the wedding party and probably had something to do with the wine shortage.) Regardless, Jesus the Risen Christ is a sign for joy—the ingredient that brings true happiness.

This old church of ours has lost its sense of humor these days. We are much too serious—especially in Eastertide. What has happened to us? We are the church that gave the world “Love Divine, All Love’s Excelling,” which ends with us tossing our crowns before the maker “lost in wonder, love and praise.” Charles Wesley the author would agree with Immanuel Kant, who said, “You Christians should look more redeemed.” 

Well, the merry month of May is before us. This is a time for weddings, graduations—“pomp and circumstance,” and finally spring is unlocking the flowers. No more snow—rejoice!

I was thinking of what gives me joy this year. It would have to be watching school kids out doing what many are afraid to do, taking on the National Rifle Association. Those kids have experienced what most of us would believe unthinkable, being murdered in classrooms. They decided to turn deep sorrow and fear into courage and hope. Now if we can get grandparents like me out there with the kids, who knows what will happen? I can’t wait to see how those kids vote next November. Let’s join with them and together find cause for rejoicing—make the classroom safe again, get rid of the guns. Christ is risen indeed! Rejoice!

Dear God, come fill our hearts, give us a right spirit that leads us to overcome fear. Inspire us to find our voices to speak to the powers. We give you the glory. Amen

“Propaga el gozo donde puedas” – Juan 15:9-17
6 mayo, 2018
Hechos 10:44-48, 1 Juan 5:1-6, Salmos 98
Por Bill Cotton revcottonhill@hotmail.com 
 
El tema trata completamente con el g ozo. Jesús conecta el amor con el gozo:  “Estas cosas os he hablado para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea completo.”

De ordinario cuando hablamos del amor, agape, el amor que da de sí mismo, pensamos en el sacrificio. Pero Jesús ha dado un giro nuevo – el don es para que tengamos gozo en nuestras vidas – para que celebremos. Es cosa buena experimentar el gozo.

Jesús es él que, cuando el vino se agotó en una boda, ofreció sesenta galones de vino bueno. (Algunos expertos especulan que los discípulos colaron en la fiesta de boda y probablemente eran parte de la causa de la falta de vino). Do todos modos, Jesús el Cristo Resucitado es signo de gozo – el ingrediente que trae la felicidad verdadera.

Esta vieja iglesia nuestra ha perdido su sentido de humor estos días. Estamos demasiado serios – especialmente durante el Tiempo de la Resurrección. ¿Qué nos ha ocurrido? Somo la iglesia que dio al mundo “Sólo excelso, amor divino,” que termina con echar nuestras coronas ante nuestro creador perdidos en maravilla, amor, y alabanzas. Carlos Wesley el autor estaría de acuerdo con Emanuel Kant, quien dijo, “Uds. cristianos deben presentarse más redimidos.” 

Pues, el mes alegre de mayo se presenta ante nosotros. Es tiempo para bodas, graduaciones – “pompa y circunstancia,” y por fin la primavera deja que abran las flores. Ya no hay nieve – ¡regocíjense!

Estaba pensando en lo que me da gozo este año. Tendría que ser mirando a los alumnos haciendo lo que muchos temen hacer, enfrentándose con la National Rifle Association. Estos jóvenes han experimentado lo que la mayoría de nosotros creeríamos increíble, ser asesinado en la sala de clase. Decidieron convertir lamentación profunda y temor en coraje y esperanza. Ahora si podemos convencer a los abuelos como yo que deben estar con los jóvenes, ¿quién sabe qué pasará? No puedo esperar para ver cómo votan estos jóvenes este noviembre. Que nos juntemos con ellos y juntos encontremos causa para gozar – haga que la sala de clase es segura otra vez, que nos deshagamos de las armas. ¡Sí que Cristo es resucitado! ¡Regocíjense!
 
Querido Dios, ven a llenar nuestros corazones, danos un espíritu recto que nos guía a superar los temores. Inspíranos a encontrar nuestras voces para hablar con los poderes. Te damos la gloria. Amén.