How Methodists Number Their Days
Twenty-first Sunday after Pentecost/October 14, 2018
Psalm 90: 12-17
By Bill Steward whsteward@mediacombb.net
So teach us to number our days that we might get a heart of wisdom. (Psalm 90:  12 )

This week this preacher has chosen to take a reprieve from the Gospel of Mark's relentless run-up to the cross by mulling over a Common Lectionary alternative text: Psalm 90:12-17.

My motivation came from Bari Weiss's September 17  New York Times article "A Dress Rehearsal for Our Deaths."

Therein Ms. Weiss reports that she and millions of Jews around the world will observe Yom Kippur. (September 18-19)  

They "will abstain from eating and drinking and making love, since corpses can do none of these things. They will utter a variation of the confessional that they will say on their death beds. And many of them will wear white, like the shrouds they will be buried in.

"Most people, including many Jews, think of Yom Kippur as a 25-hour caffeine headache capped off by a lox-and-bagels binge." It's undeniably that.

"But it is also, at its deepest level, a dry run...the one day of the year when we Jews are asked to look our mortality in the face"—and so number our days.

Ms. Weiss then announced the availability of the app WE CROAK which pings five times per day with the message, "Don't forget, you're going to die."
  
I'm sure John Wesley was aware of his mortality without this app. He lived among the poor, the burdened, the exploited workers, none of whom had to be digitally reminded that the grimmest reaper could make an unannounced visit at any time. He and his people had more pressing things on which to dwell.

John Wesley suggested as much in his Historic Questions that are still asked of all UM  ordinands. This last one is the most fearsome:

19. Will you observe the following directions? a) Be diligent. Never be unemployed.                             Never be trifingly employed. Never trifle away time...

Don't you think John would have thought that obsessing about our deaths five times per day was a way of trifling away time?

No trifler was John. To the end, he lived to relieve the suffering around him. 
 
Methodist lore records that John walked around London in winter snow and slush begging door-to-door for coats for poor children when in his 80s and wrote on his death bed the last of a voluminous lifetime of letters to British abolitionist Wilbur Wilberforce, "Go on. In the name of God...till even American slavery (the vilest that ever saw the sun) shall vanish away before it." 

I believe John would tell us, "Go to an Ash Wednesday or Yom Kippur service (one such service per year is enough), number your days—then get on with our real work of justice, mercy and love.

In this way, too, we gain hearts of wisdom.

  "O God, let your favor be upon us and establish the work of our hands---O establish the work of our hands! (Psalm 90: 17)

Cómo los metodistas numeran sus días
Domingo 21 después de Pentecostés/14 octubre, 2018
Salmos 90:12-17
Por Bill Steward whsteward@mediacombb.net
Enséñanos de tal modo a contar nuestros días que traigamos al corazón sabiduría. (Salmos 90:12)
 
Esta semana este predicador ha escogido tomar un descanso de la fase previa incesante de Jesús acercándose a la cruz en el Evangelio de Marcos, para considerar un texto alternativo en el Leccionario Común: Salmos 90:12-17.
 
Mi motivación vino del artículo de Bari Weiss en el   New York Times de 17 septiembre “A Dress Rehearsal for Our Deaths [Un Ensayo General para nuestsras muertes].”
 
En el artículo la Srta. Weiss reporta que ella y millones de judíos en todas partes del mundo observarán el Día del Perdón [Yom Kippur].  (18-19 septiembre)
 
“Se abstendrán de comer y de beber y de hacer el amor, desde que cadáveres no pueden hacer ningunas de estas cosas. Pronunciarán una variación de la confesional que dirán en sus lechos de muerte.  Y muchos de ellos llevarán blanco, como las mortajas en que serán enterrados.
 
“La mayoría de la gente, incluso muchos judíos, piensan de Yom Kippur como un dolor de cabeza de 25 horas de cafeína terminando con una comilona de salmón ahumado y roscas.  Y sin duda es eso.
 
“Pero también, en su nivel más profundo, un ensayo . . . el único día del año cuando nosotros judíos somos pedidos de mirar nuestra mortalidad cara a cara” – y así numeramos nuestros días.
 
La Srta. Weiss entonces anunció la disponibilidad de la app ESPICHAMOS que suena 5 veces al día con el mensaje: “No olvides, vas a morir.”
 
Estoy seguro de que Juan Wesley estaba consciente de su mortalidad sin esta aplicación.  Vivía entre los pobres, los cargados, los trabajadores abusados, ninguno de quienes tenían ser acordados que la Parca podría hacer una visita inesperada en cualquier momento.  Él y su gente tenían cosas más urgentes en que pensar.
 
Juan Wesley sugirió esto en sus Preguntas Históricas que todos los que van a ser ordenados tienen que contestar.  La última es la más aterradora:
 
19 ¿Observará Ud. las siguientes direcciones: a) Sea diligente.  Jamás sea desempleado.  Jamás sea empleado insignificantemente.  Jamás mate el tiempo . . .
 
¿No cree Ud. que Juan habría pensado que el obsesionar sobre nuestras muertes 5 veces diariamente era una manera de matar el tiempo?
 
Juan no era frívolo.  Hasta el fin vivía para aliviar el sufrimiento alrededor de él.
 
La sabiduría tradicional de los metodistas nota que Juan andaba en Londres en la nieve y la aguanieve del invierno rogando de puerta en puerta abrigos para niños pobres aún cuando ya tenía 80 años y más, y escribió en su lecho de muerte la última carta de una colección voluminosa de cartas al abolicionista británico Wilbur Wilberforce: “Siga.  En el nombre de Dios . . . hasta aún la esclavitud norteamericana (la más vil que jamás existió bajo el sol) desaparecerá ante el.”

Creería que Juan nos diría: Vaya al servicio del Miércoles de Cenizas o de Yom Kippur (uno de tal servicios cada año basta), numere sus días – y entonces que siga con nuestro trabajo verdadero de justicia, misericordia y amor.  
 
En esta manera, nosotros también ganamos corazones de sabiduría.
 
Sea la luz de Jehová, nuestro Dios, sobre nosotros.  La obra de nuestras manos confirma sobre nosotros; sí, la obra de nuestras manos confirma.  (Salmos 90:17)