“It's the children who bless Jesus”
Sunday, Oct. 7, 2018
Mark 10:12-16
By Bill Steward whsteward@mediacombb.net
Photo by Kathleen Barry, United Methodist Communications
“And he took them up in his arms, laid his hands on them, and blessed them.“ (Mark 10:16)

“Mark‘s story of Jesus is by turns arresting, tender, and sometimes darkly satirical. It is written at a time of war and social upheaval, with its eye cast on losses, both large and small.“  

So Mala Kotrosits and Hal Taussig, in their recent commentary  Re-reading Mark‘s Gospel Amidst Loss and Trauma , describe the devastated and desperate lives of these early Christians who staggered through their lives “with pain and confusion spilling over everywhere."

Imagine the toll living in these traumatic crisis-times took on Jesus himself.

This is certain: Jesus received no solace or succor from his disciples. When he told them for the second time that betrayal, crucifixion and resurrection would soon be his fate, “...they did not understand and were afraid to ask him.“ (9:30-32)

What the disciples did immediately do was start arguing with one another about who was the greatest. Can you imagine how defeated and depleted this must have made Jesus?

It might have all been too much—if it weren‘t for a blessed interruption.

“People were bringing little children to him in order that he might touch them; and the disciples spoke sternly to them.“ (10:13)  

These crackerjack disciples may have figured that taking time out for little children would only burden their traveling on their way to Jerusalem. After all, children were considered to be disposable, of little or no worth in much of the Ancient Near East.  

“But when Jesus saw this he was indignant and said to them, ‘Let the children come to me and do not stop them; for it is to such as these that the kingdon of God belongs.‘“ (10:14)  

Here and elsewhere along the way Jesus placed children in the center of God‘s Reign. (Mark 9:33-37) Not because children are cute or sweet-tempered or innocent but because children are vulnerable and needy, like Jesus and the rest of Jesus‘ sick, demon-possessed, poor, prostituted Reign of God regulars.

At this grim point in Jesus‘ journey, he needed to be in the company of children as much as they needed to be in his. He needed their companionship and blessing as much as they needed his. Jesus and the children were vulnerable and needy together. And so they blessed each other.

“And he took them up in his arms, laid his hands on them, and blessed them.“ (10:16)
 
 Mark 10:12-16 calls us to be reclaim our theological priorities:

*When feeling depressed at church, I‘d sometimes sit before the church‘s picture of Jesus and the children (Every United Methodist Church has at least one.) and rest. (Have you ever thought that without that picture we‘d have no image of Jesus smiling?)

*When politicians talk about cutting nutritional assistance, always ask: “What about the children?“

*Why not petition General Conference planners to place the nursery on the dais front and center so attendees cannot forget that “it is to  such as these that the kingdom of God (and the United Methodist Church) belongs.“


SON LOS NIÑOS QUE BENDICEN A JESÚS
7 octubre, 2018/Domingo 20 después de Pentecostés
Marcos 10:12-16
Por Bill Steward whsteward@mediacombb.net
Photo by Kathleen Barry, United Methodist Communications
“Y tomándolos en los brazos, ponía las manos sobre ellos y los bendecía.” (Marcos 10:16)
 
“La historia de Jesús en Marcos es por giros llamativa, tierna, y algunas veces satírica de forma pesimista.  Es escrita en una época de guerra y de agitación social, con ojo en pérdidas, ambas grandes y pequeñas.”
 
Así Mala Kotrosita y Hal Taussig, en su comentario reciente,  Re-reading Mark’s Gospel Amidst Loss and Trauma [Releyendo el Evangelio de Marcos en medio de Pérdida y Trauma] , describen la vidas devastadas y desesperadas de estos cristianos primitivos que se tambalean por sus vidas “con dolor y confusión desbordándose en todas partes.”
 
Imagínense el daño de vivir en estos tiempos traumáticos de crisis que Jesús tomó en sí mismo.
 
Esto es cierto: Jesús no recibió ni consuelo ni socorro de sus discípulos. Cuando les dijo por segunda vez que traición, crucifixión, y resurrección pronto serían su destino, “ . . . ellos no entendían esta palabra, y tenían miedo de preguntarle.” (9:30-32)
 
Lo que hicieron los discípulos inmediatamente fue comenzaron a discutir entre sí acerca de ¿quién era el mayor? ¿Puede imaginarse cuán derrotado y agotado esto hizo a Jesús?
 
Es posible que hubiera sido demasiado — si no hubiera una interrupción bendecida.
 
“Le presentaban niños para que los tocara, pero los discípulos reprendían a los que los presentaban.” (10:13)
 
Es posible que estos discípulos de calidad superior pensaran que el tomar tiempo para estos niños solamente agobiaría su viajar en el camino a Jerusalén. Pues, los niños eran considerados desechables, de poco o ningún valor en muchas partes del Cercano Oriente Anciano.
 
“Viéndolo Jesús, se indignó y les dijo:  — Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de Dios.” (10:14)
 
Aquí y en otros puntos en el camino Jesús puso a niños en el centro del Reino de Dios (Marcos 9:33-37). No es porque los niños son adorables ni de buen temperamento ni inocentes sino porque los niños son vulnerables y necesitados, como Jesús y los demás de los de siempre que estaban enfermos, poseídos de demonios, pobres, y prostituidos por el Reino de Dios.
 
En este punto desalentador en el camino de Jesús, necesitó estar en la compañía de niños tanto como ellos necesitaban estar su presencia. Necesitó su compañerismo y bendición tanto como ellos necesitaban suyos. Jesús y los niños eran vulnerables y necesitados juntos. Y así se bendijeron unos a otros.
 
Y tomándolos en los brazos, ponía las manos sobre ellos y los bendecía.” (10:16)
 
Marcos 10:12-16 nos llama a reclamar nuestras prioridades teológicas:
 
*Cuando me sentía deprimido en la iglesia, algunas veces me sentaba ante la pintura de Jesús y los Niños (cada iglesia Metodista Unida tiene una) y me descansaba. (¿Ha pensado jamás que sin esa pintura no tendríamos imagen de Jesús sonriendo?);
 
*Cuando los políticos hablan de recortar la ayuda nutricional, siempre pregunte: “¿Y qué pasa a los niños?”
 
*¿Por qué no presentar una petición a los organizadores de la Conferencia General que pongan la nursery en el estrado en vista de todos para que los que asistan no pueden olvidar que “ de los tales es el reino de Dios (la Iglesia Metodista Unida).”