"Faith Without Works Is Dead"
Sunday, September 9, 2018
Proverbs 22:1-2, 8-9, 22-23; Ps 125 or 124 (UMH   846);
James 2:1-10 (11-13), 14-17; Mark 7:24-37 
By Bill Cotton   revcottonhill@hotmail.com
 
Many of us, myself included, have avoided the little book of James because Luther once called it a bail of hay—actually a strawy epistle. He saw that too many were doing good works to prove their worth to gain a heavenly reward. In his determination to see the proper place for good works, it was not his intention that we avoid such behavior. Indeed Luther, like Wesley, would see a faith that did not issue into good works, or care for the neighbor, as false religion. Faith without works is dead. True justification, the admission and confession of sin that frees us from bondage, then issues into sanctification or the spirit of good works offered without a price. Persons who have experienced the gift of forgiveness naturally turn with thanksgiving to share love. I find it impossible to read James without being continually reminded of our need to serve and care for those who are poor, especially women and children. 

The Gospel of Mark follows in this tradition as he speaks of Jesus confronted by the Syrophoenician woman who is a pushy determined Gentile. Mark reveals a Jesus who lays aside religious teaching and offers healing and mercy to the child of this uppity Gentile woman. This text reveals that true faith or religion can make an exception. (Thank God, perhaps there is hope even for me!) If one looks carefully at the book of James, there is hardly a paragraph that is not focused on human need. 

Recently I was with someone who no longer goes to church, and believes that the church is a failed institution. I listened for a moment and then asked, “Can you think of even one institution of healing, education, care for the elderly, the orphans, and the mentally ill that was not started and formed by the church?” The answer is obvious. If the church should cease to exist tomorrow, someone would have to invent it again because there is no other way: Jesus as the Christ calls each generation to the task of renewal. I think James, our brother, is specially offered up to us in these troubled times as a way to see and to find our neighbors who suffer and feel lost. Indeed, faith without works is dead!
 

Prayer:
Dear God, turn this tired old church of ours around, that we might see with fresh eyes of faith. Give to us a loving spirit that can look beyond the trouble of these times to a new day coming. Amen

La fe sin obras está muerta
Domingo, 9 septiembre, 2018
Proverbios 22:1-2, 8-9; Salmos 125 or 124; Santiago 2:1-10, (11-13), 14-17;
Marcos 7:24-37
Por Bill Cotton  revcottonhill@hotmail.com
 
Muchos de nosotros, incluso yo, hemos evitado el libro pequeño de Santiago porque Lutero una vez lo proclamó una paca de heno – de verdad una carta de paja.  Vio que demasiadas personas hacían buenas obras para probar su valor para ganar un premio en el cielo.  En su determinación de ver el lugar apropiado para buenas obras, no era su intención que evitemos tal comportamiento.  De verdad, Lutero como Wesley, veía una fe que no venía de buenas obras, o cuidado al prójimo, como una religión falsa.  La fe sin obras está muerta.  La justificación verdadera, el admitir y confesar el pecado lo cual nos libra de la esclavitud, entonce se transforma en santificación, o el espíritu de buenas obras ofrecido sin precio.  Personas que han experimentado el don del perdón naturalmente con agradecimiento cuidan a los pobres, especialmente a las mujeres y a los niños.

El evangelio de Marcos sigue en esta tradición como habla de Jesús confrontado por la mujer sirofenicia quien es gentil agresiva y determinada.  Marcos revela a Jesús quien deja a un lado la enseñanza religiosa y ofrece curación y misericordia a la niña de esta mujer gentil y arrogante.  Esta lectura revela que la fe o religión verdadera puede hacer excepción.  (Gracias a Dios, ¡quizás hay esperanza aún para mí!).  Si uno mira cuidadosamente al libro de Santiago, apenas hay párrafo que no se enfoca en las necesidades humanas.

Recientemente estaba con alguien que ya no asiste a la iglesia, y cree que la iglesia es una institución fallida.  Escuché por un momento y entonces le pregunté, “¿Puede Ud. pensar en aún una institución de curación, educación, cuidados a los ancianos, a los huérfanos, y los enfermos mentales que no fue comenzada y formada por la iglesia?”  La respuesta fue obvia.  Si la iglesia cesara de existir mañana, alguien tendría que inventarla otra vez porque no hay otra manera: Jesús como el Cristo llama a cada generación a la obra de renovación.  Creo que Santiago, nuestro hermano, nos es ofrecido especialmente a nosotros en estos tiempos turbulentos como manera de ver a y encontrar a nuestro prójimo que sufre y que se siente perdido.  De verdad, ¡la fe sin obras está muerta!
 
Oración:
Querido Dios, cambia a esta iglesia cansada y vieja, para que pudiéramos ver con nuevos ojos de fe.  Danos un espíritu de amor que mirar más allá de los problemas de nuestra época a un nuevo día que ya viene. Amén.