“The Fifth Freedom — Resist!"
Thanksgiving and November 25, 2018
Psalm 23: "...Though prepares a table before us in the presence of our enemies..."
By Bill Cotton revcottonhill@hotmail.com
Norman Rockwell (Public Domain) Wikimedia Commons
Thanksgiving is upon us and this preacher wonders what can be said. Biblical faith calls for us to give thanks in all times and places. But the mood seems different this year. Everywhere I look there seems to be division. Our poor old Church is wearing itself into what my mother would have called “a frazzle,” as we try to decide how to keep our Ship of Faith together. 

Meanwhile the nation is sorely divided and seems to be sliding into a dysfunctional state. Perhaps the National Day of Thanksgiving can help. A word to unify is needed.

In another time, the nation and the world were caught up in an unthinkable war. But then a great leader emerged. He spoke of four freedoms:  Freedom of speech, freedom to worship, freedom from want, and freedom from fear.  That president, a terribly crippled and ill person, found his voice at a critical moment; and an artist, Norman Rockwell, painted four pictures, and there was the renewal of hope in a troubled land.

Freedom from wan t inspired the artist to present the loaded thanksgiving table with good food, the gathering of family, and friends, somehow a connection was made. The table was not perfect, it was white and critics found other faults too, but the speech inspired the artist to envision a call for thanksgiving.  

In the church where I worship, each Tuesday evening as our free clinic opens, we have a meal for the community. Those who come reflect the diversity of the city — those who are left out of the American dream — and some churches.  

Table fellowship is, or should be, our oldest model for worship. Regardless of what the National World Church decides, our congregation will be about the business to ensure freedom from want, from fear, opportunity to speak, and a special place for those who live in the shadows.   

At our house, the phone will ring or the email will ding — it will be good friend Natalie, “Can you bring a hot dish for 50?” It seems mundane and far from leaders gathered to decide the fate of a denomination.  

One has to understand friend Natalie. When our free clinic opened five years ago, she went to see the local restaurant owners to say, “Give us food for Tuesday and you can send your uninsured employees over to the free clinic.” One shop, a French bakery, now gives their wonderful bread and baked goods each Tuesday. The word is out: the poor can have French cuisine at Grace Church and one can also find a warm coat for free. 

Natalie is an investigator for the Human Rights Commission, and, along with assuring freedom from want, also fights for the f reedom to resist. S he is tireless in seeking justice for all.  Resist!  I do wonder how Rockwell would paint that picture.

Such doings were first born at a table for the dispossessed, where one took the cup and the bread and spoke the historic word: “Take, eat, and know that you are free.” Yes, free to resist all who would limit who sits at the table. Table fellowship for everyone is a powerful act. It is an invitation to resist all who would limit freedom. Give thanks — resist!

Lord Jesus Christ, heavenly host, you who prepare a table before us, give us imagination and courage to resist all who would limit access to your table. Amen
“La Quinta Libertad — ¡Resistir!”
El Día de Acción de Gracias o 25 noviembre, 2018
Salmos 23:  “Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores . . .”
Por Bill Cotton revcottonhill@hotmail.com
Norman Rockwell (Public Domain) Wikimedia Commons
El Día de Acción de Gracias ya llega y este predicador se pregunta qué se puede decir.  La fe bíblica nos llama a dar gracias en todos tiempos y en todos lugares. Pero el humor parece ser diferente este año.  En todas partes parece haber divisiones. Nuestra pobre Iglesia vieja se agota como tratamos de mantener nuestro Barco de Fe.

Entretanto la nación es sumamente dividida y parece estar pasando a un estado disfuncional. Quizás el Día Nacional de Acción de Gracias nos pueda ayudar. Una palabra para unificarnos nos falta.

En otra época, la nación y el mundo estaban agarrados en una guerra impensable. Pero entonces emergió un gran líder. Habló de cuatro libertades:  La Libertad de expresión, La Libertad del Culto, La Libertad de Tener las Necesidades Básicas Cubiertas, y La Libertad de Vivir sin Temor.  Aquel Presidente, una persona terriblemente discapacitada y enferma, encontró su voz en un momento crítico, y un artista, Norman Rockwell, pinto cuatro cuadros, y había la renovación de esperanza en una tierra afligida.

La Libertad de Tener las Necesidades Básicas Cubiertas inspiró al artista que presentara la mesa en el Día de Acción de Gracias llenada con buena comida, con una reunión de familia, con amigos, y en una manera se hizo una conexión. La mesa no era perfecta – era blanca y los críticos encontraron otras cosas incorrectas también, pero el discurso inspiró al artista que concibiera una llamada a dar las gracias.

En la iglesia donde asisto, cada martes por la noche, como se abre nuestra clínica gratis, tenemos una comida para la comunidad. Los que vienen reflejan la diversidad de la ciudad – los que viven a las márgenes del sueño norteamericano – y en las márgenes de algunas iglesias también.

La camaradería alrededor de la mesa es, o debe ser, nuestro modelo más viejo para el culto. A pesar de lo que decide nuestra Iglesia Nacional/Mundial, nuestra congregación seguirá el negocio de asegurar la libertad de tener la necesidades básicas cubiertas, la libertad de vivir sin temor, una oportunidad de expresarse, y un lugar especial para los que viven en las sombras .

En nuestra casa, el teléfono sonará o el correo electrónico hará ring – será mi buena amiga Natalie – “¿Puede traer un plato caliente para servir a 50 personas?” Parece rutinario – y lejos de líderes reunidos para decidir el destino de un denominación.

Hay que comprender a mi amiga Natalie. Cuando nuestra clínica gratis se abrió hace cinco años, fue a hablar con los dueños de restaurantes locales para decir, “Danos comida para martes y puede enviar a todos sus empleados no asegurados a la clínica gratis.” Una tienda, una panadería francesa, ahora dona su pan maravilloso y otros productos cada martes. Ya es público: los pobres pueden tener cocina francesa en la Iglesia Grace y también se puede hallar un abrigo caliente gratis.

Natalie es investigadora para la Comisión de Derechos Humanos, y – justo con asegurar la libertad de tener las necesidades básicas cubiertas – también lucha por  la libertad de resistir . Es incansable en buscar la justicia para todos.  ¡Resistir! Me pregunto cómo pintaría Rockwell ese cuadro.

Tales esfuerzos nacieron primero en una mesa para los desposeídos, donde uno tomó la copa y el pan y recitó la palabra histórica: “Tomad, comed – y sabed que sois libres.” Sí, libres para resistir a todos que limitarían quiénes pueden sentarse en la mesa. La camaradería alrededor de la mesa para todos es acción poderosas – es una invitación a resistir a todos que limitarían la libertad. Dad gracias – ¡resistid!

Señor Jesucristo, anfitrión celestial, tú que aderezas una mesa delante de nosotros, danos una imaginación y el valor para resistir a todos que limitarían acceso a tu mesa.  Amén