Mensaje de Navidad del obispo Oscar Cantú

“Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros” (Jn 1:14). Este fue el momento dramático y fundamental en la historia de la humanidad, cuando Dios que creó el mundo y entró en una alianza amorosa con la humanidad, envió a su único Hijo al mundo para traer la redención a través de su encarnación, muerte y resurrección.

Los últimos nueve meses de la pandemia nos han puesto a prueba, han puesto a prueba nuestra paciencia, han puesto a prueba nuestra fuerza de espíritu, y estamos cansados. Cuán bienvenida es esta celebración de Navidad, mientras reflexionamos en la promesa cumplida de nuestro Dios: ” Yo apacentaré Mis ovejas y las llevaré a reposar “(Ez 34:15). Jesús viene en la oscuridad de la noche para traer luz a la humanidad. Viene a un mundo hambriento, muchos literalmente hambrientos y todos espiritualmente hambrientos, para ser el “pan que desciende del cielo” (Jn 6, 50). Llega a un mundo dividido por la injusticia racial, ahogado por el humo de los incendios, herido por las dificultades económicas, cansado de las luchas políticas.

Un mensaje navideño del p. Angelo
Es un hecho, la pandemia ha afectado a todas las personas de todas las naciones del mundo. Nuestra Navidad 2020 no es una excepción. La Navidad de este año es extraordinaria en muchos sentidos. Hemos escuchado de las noticias, las redes sociales o incluso de nuestra experiencia personal las desgarradoras historias de pérdidas en la vida de muchos. Perder sus trabajos, perder sus hogares, perder sus negocios, perder a sus seres queridos y muchos más. Todo muy trágico y triste. Uno puede pensar, ¿alguna vez habrá luz al final de estas terribles situaciones en las que nos encontramos? En la gracia y la luz de nuestra fe cristiana, creo firmemente que la respuesta es: ¡SÍ! Creo esto porque incluso en medio de esta pandemia, la bondad sigue siendo evidente a nuestro alrededor. No solo bondad humanitaria, sino más importante aún, la "Bondad del Señor". Estos son evidentes a través de nuestros dedicados profesionales de la salud que están al frente de la pandemia, a través de organizaciones e instituciones que abogan por la igualdad, la armonía, la justicia y el bien común, a través de individuos y grupos que apoyan a sus comunidades locales y muchos más.
  
Que tus días se llenen de paz, esperanza,
y alegría esta temporada navideña.

Todos nosotros en la parroquia
Sta. Julie Billiart