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Anímalos cuando necesiten apoyo
Cuando hablamos del talento, muchas veces pensamos en las habilidades naturales. Es cierto que algunos niños son más aptos que otros para desarrollar una habilidad compleja de tipo intelectual, como matemáticas o ciencias, o de tipo física, como el deporte o la danza. Sin embargo, el desarrollo del talento es una combinación de habilidad innata y experiencia aprendida, en la que cada persona refleja sus circunstancias únicas.
Como padres, no podemos controlar las habilidades naturales de nuestros hijos, pero sí nutrir lo que ya ellos poseen. Eso lo podemos conseguir brindándoles oportunidades, así como estableciendo límites y expectativas saludables en torno a sus talentos.
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