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Una oración por los no alcanzados
Oh Señor, necesitamos desesperadamente que ablandes nuestros corazones por aquellos que no te conocen, y que pongas en nosotros una fuerte convicción para ser usados según tu voluntad. Ayúdanos, Señor, a anhelar a los perdidos como tú lo haces, y permite que nuestros corazones se compadezcan de quienes necesitan escuchar el evangelio. Mientras envías fielmente a los obreros a la mies, que la semilla caiga en tierra fértil y receptiva. Te pedimos humildemente que abras las mentes de quienes aún no te conocen y ablandes sus corazones al recibir las buenas nuevas.
En tu tiempo, abre el camino para que estas personas amadas se conviertan en discípulos que difundan tu nombre entre sus comunidades.
Te lo pedimos humildemente en tu precioso nombre.
Amén.
(© Alicia Searl)
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