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Víctor Bonilla: ¡Un gran ser humano, amigo de muchos y hermano del alma!
Vico, como todos lo llamábamos, psicólogo profesional graduado de la Universidad Jesuita Rafael Landívar en la ciudad de Guatemala, donde vivía con su esposa y sus tres hijas, dedicó su vida a servir a los demás con compromiso, amor y sabiduría.
Como comunidad Latina en Los Ángeles, fuimos afortunados de recibir su apoyo y acompañamiento a partir de abril de 2020, un mes después del inicio de la pandemia. Durante ese período de confinamiento, a través de tres reuniones semanales por Zoom, acompañó a más de 150 familias que afirman sentirse «salvadas» por las estrategias emocionales que aprendieron en sus talleres.
Desde entonces, siguió presente entre nosotros con talleres sobre crecimiento personal. Y en los últimos meses, ante la creciente ola de odio y racismo, recibimos sus enseñanzas: «Raíces que caminan: sanar y resistir desde la dignidad migrante» y «Manantial en camino: soñar y dar forma a la vida a través de la resistencia».
Estas son algunas palabras de los padres que participaron, al enterarse de su fallecimiento:
"Querido Vico, qué hermoso es trascender y dejar este mundo tras haber sembrado profundas semillas de luz y esperanza entre nosotros, dejándonos un legado que nace del manantial de tu alma."
"Muchísimas gracias por tu fuerza, tu ternura, por darnos un ejemplo a seguir, por tus palabras sabias y sutilmente radicales que nos siguen llamando a la coherencia y al compromiso."
"Gracias por tu buen humor, por la claridad que aportaste en los momentos oscuros, por compartir tu vida y tu corazón, por entregarte incondicionalmente."
"Gracias, Vico, por las mañanas de CAFÉ CON PON, ¡gracias por todo y por tanto! Seguiremos honrando tu legado, haciendo camino al andar, siendo perseverantes, y caminando y levantándonos con dignidad."
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