"Señor Dios, Padre Celestial, primero que todo te doy gracias por las bendiciones que recibo de Ti cada día. Gracias por tu protección, tu amor y tu perdón.
Señor, yo confío en ti. Solo tú sabes mis deseos y necesidades. Solo tú conoces mi corazón completamente. Te pido Señor que tu Espíritu Santo me ayude a tener la paciencia y el entendimiento necesarios para comprender el ritmo que las situaciones tienen.
Ayúdame, Señor, a sentir tranquilidad y no desesperarme durante la espera de tu respuesta. Te pido, Padre, que me des discernimiento y sabiduría para ver claramente el por qué de este tiempo de espera, pues sé que tiene algo que enseñarme. Sé que debo aprender algo para mi evolución durante este tiempo que pase mientras recibo tu respuesta a mi oración.
Ayúdame a no olvidar que todo se da en el momento perfecto pues eres tú quien lo establece y todo lo que tú haces es perfecto, Padre Amado. Llena mi alma, mente y corazón de la paciencia necesaria para aceptar el ritmo de esta situación para que, cuando se manifieste tu respuesta a mi petición, pueda yo sentir todo el gozo y la alegría por una oración respondida.
Gracias, Padre, gracias Señor Dios. Te amo y te alabo siempre. Amén".