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FEBRERO 2026 CARTA
EL PODER DE LA PALABRA por: Vimarie Montaño
La mente es parte de nuestro cuerpo, si no es transformada por la palabra de Dios, puede traer problemas al creyente. Si la mente no está alineada con la palabra de Dios, no va hacer posible para nosotros como creyentes abrazar todo lo que el Señor ha diseñado para nosotros.
Cuando estamos haciendo una declaración de fe, conforme a la palabra de Dios, en cualquier circunstancia en nuestras vidas, cuando tratamos de comprender, razonar con nuestras mente, entra la duda y la incredulidad y le quitamos el poder a lo que hemos declarado. La mente no puede comprender lo espiritual. Solo cree, y no dudes en la palabra establecida de Dios!
La palabra de Dios es la que nos ayuda a transformar nuestra mente, nuestros pensamientos y manera de vivir. El poder está en la palabra de Dios. A través de la palabra, Dios formó el universo y todo lo que él haga en nuestras vidas, es a través de su palabra. Jesus venció al enemigo con la palabra. Así mismo, nosotros venceremos a través de la palabra.
Toma autoridad con la palabra de Dios que ya está establecida para lo que la necesites. La palabra es nuestro fundamento, el cual el Señor ha establecido para que vivamos según ella. Si elegimos no obedecerla, no podemos beneficiarnos de ella. Podemos ser cristianos durante muchos años y seguir viviendo de la misma manera porque no hemos permitido que la palabra traiga transformación a nuestras vidas. La voluntad del Señor es que seamos transformados de gloria en gloria. Esta es su voluntad divina para nosotros como hijos. No podemos decir que estamos en el proceso si no hemos permitido que la palabra traiga transformación a nuestras vidas año tras año. Algo tiene que ocurrir en nosotros para que la palabra se establezca en nuestros corazones y traiga la transformación que el Señor requiere de nosotros.
Podemos ver en el evangelio la transformación de aquellos que entregaron sus vidas al Señor. La transformación fue instantes después de haber recibido el poder del espíritu santo, esto los llevó a seguir al Señor con todo, y no miraron para atrás. Su vidas fueron consumidas con solo hacer la voluntad de Dios, sin importar sus vidas. Sus vidas estuvieron en peligro muchas veces solo por hacer la voluntad de Dios. Ellos no retrocedieron por lo que les ocurría para llevar a cabo la obra de Dios. Hoy en día muchos hijos solo quieren todos los beneficios del padre, pero en realidad sus vidas no están entregados completamente al Señor, porque solo quieren los beneficios del hijo pero no hacen lo que el Padre le requiere que hagan. Sus vidas están divididas por los placeres de este mundo y lo que pueden recibir como hijos solamente. Hacer la voluntad del padre es hacer su voluntad y vivir para Él. Cuando vivimos para él, nuestras vidas son transformadas de acuerdo a su palabra. Maduramos y nuestras vidas son transformadas. Cuando llegamos a este lugar de transformación el cambio en nuestras vidas tiene que ser evidente a la transformación que el Padre requiere de nosotros. El Señor requiere una entrega total de nuestras vidas. Esta entrega es personal y la entrega tiene que ser voluntaria. El Espíritu Santo no le va a obligar hacer algo, como muchos piensan que el Espíritu Santo le va a dar una fuerza para hacerlo, no, es nuestra responsabilidad y voluntariamente, vivir para Él es nuestra decisión. Lo que puede traer esta decisión a nuestras vidas, es estar dispuesto a vivir para Él. Cuando hacemos esta decisión, El nos ha dejado su palabra para que la sigamos tal como es, y aplicamos su palabra en nuestras vidas, esta semilla de su palabra tomará lugar en nuestras corazones y daremos el fruto de la palabra establecida en nuestras vidas sólo si dejamos que su palabra obre en nuestras vidas. Deja que la palabra transformadora transforme tu vida! Hay poder en la palabra de Dios, para hacer lo que el Señor ha diseñado para que haga en nuestras vidas.
Juan 1:1-18 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 2 Este era en el principio con Dios. 3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
Mateo 4:4 Él respondió y dijo: Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
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