Good afternoon,

We are pleased to share the following translations of the message from the Cardinal regarding the reinstatement of the Sunday Mass obligation the weekend of June 19/20:

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The text is also available below in the body of this email. We want to thank the great team in Evangelization and Discipleship for these translations.

Thank you.
ENGLISH


June 8, 2021

Brothers and Sisters,
 
“Without the Lord’s day, we cannot live!” His Holiness, Pope Benedict, in his homily at the Cathedral of Saint Stephen in Vienna on September 9, 2007, quoted the Abitinian Martyrs, who during the persecution of Emperor Diocletian were arrested for celebrating Sunday Mass. The martyrs responded to the magistrate: “Sine dominico non possumus!” – without the Lord’s day, we cannot live! The Pope went on to say: “For these Christians, the Sunday Eucharist was not a commandment, but an inner necessity. Without him who sustains our lives, life itself is empty. To do without or to betray this focus would deprive life of its very foundation, would take away its inner dignity and beauty.”
 
Aware that the opportunity to participate in Sunday Mass is increasingly available and increasingly safe for our Catholic people, we are joining dioceses in the Boston Province (Boston, Fall River, Springfield, Manchester, and Portland) in lifting the dispensation of the Sunday and Holy Day Mass obligation, effective the weekend of June 19 and 20, 2021.
 
We are mindful of the Lord’s statement: “Where two or three are gathered together in my name, there am I in the midst of them.” (Mt 18:20). While we certainly can pray alone, there is both strength and blessedness in communal prayer.
 
We do also note that attendance at Mass is our way of following the Third Commandment of the Decalogue: “Remember the sabbath day – keep it holy. For six days the LORD made the heavens and the earth, the sea and all that is in them; but on the seventh day he rested. That is why the LORD has blessed the sabbath day and made it holy.” (Ex. 20:8,11) 
 
We call to mind the many times we see Jesus observing the sabbath by going to the synagogue and teaching there (Mt 13:54, Mk 1:21-28, Lk 4:16-30, Jn 6:22-59). It is a desire of every Christian to conform his or her life to the life of Jesus, and Jesus went to the synagogue on the sabbath.
 
Most significantly, receiving the Eucharist is the center of every Catholic life. The Lord commands us to take and eat, and to do it in memory of Him. (Mt 26:26-30, Mk 14:22-26, Lk 22:14-20, 1 Cor 11:23-26, CCC 1324). The Eucharist is food for our difficult journey through life, filling us with joy and strengthening us to embrace our suffering. It transforms us from the inside out and creates a unity among us that is a strong witness to the whole world.
 
Therefore, it is with great confidence and trust in the Lord that we reinstate this Sunday Mass obligation. It has been a long, difficult year. People have experienced great pain and suffering throughout this pandemic. Loss of life has been immense. People continue to recover from the long-term effects of the coronavirus.
 
The heroes among us — our nurses, doctors, first responders and all medical professionals — were a source of enormous comfort. Priests brought the Sacrament of the Sick to COVID patients. Now we are able to join together, remembering the lives changed and the sacrifices made. Let us gather together again in joy, as one people united around the Eucharist.
 
In this year of Saint Joseph, who was always a faithful observer of the sabbath, we chose Father’s Day as an appropriate day to encourage all of our people, and especially our families, to return to the Sunday celebration of the Eucharist.
 
This obligation does not apply to those who are ill; those who have been recently exposed to COVID or any other communicable illness; those who are confined to their homes or to hospitals or other facilities due to illness, infirmity, frailty, or age; and those who are not yet able to be vaccinated, due to age or any health consideration. Parishioners should consult their local pastor if they have questions about the obligation.
 
To all of those who have not been able to be with us during this last year, we look forward to welcoming you back to the celebration of the Mass.
 
Thank you, and God bless you.


Cardinal Seán


SPANISH

8 de Junio, 2021
 
 
 
Hemanos y hermanas,
 
“Sin el día del Señor, no podemos vivir” dijo su santidad el Papa Benedicto, en su homilía en la Catedral de San Esteban, el 9 de septiembre del 2007, citando a los Mártires de Abitinia, quienes durante la persecución del emperador Diocleciano fueron arrestados por celebrar la Misa dominical. Los mártires respondieron al magistrado: ¡“Sine diminico non possumus!”-¡Sin el día del Señor no podemos vivir! El papa continúo diciendo,Para aquellos cristianos la celebración Eucarística dominical no era un precepto, sino una necesidad interior. Sin Aquel que sostiene nuestra vida, la vida misma queda vacía. Abandonar o traicionar este centro quitaría a la vida misma su fundamento, su dignidad interior y su belleza”.
 
Cocientes de que las oportunidades de participar en la Misa del Domingo están siendo cada vez mayores y también son cada vez más seguras para nuestro pueblo católico, estamos uniéndonos a las diócesis de la Provincia de Boston (Boston, Fall River, Springfield, Manchester, and Portland) en levantar la dispensa de la obligación de asistir a Misa los Domingos, comenzando el fin de semana del 19 y 20 de Junio del 2021.
 
 Estamos conscientes de lo que nos dijo el Señor “Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt 18,20). Aunque nosotros, ciertamente, podemos orar solos, recibimos fuerza y bendiciones que provienen de la oración en comunitaria.
 
También recordamos que la asistencia a Misa es nuestra manera de cumplir el tercer mandamiento.Acuérdate del sábado, para consagrarlo al Señor.  Porque el Señor hizo en seis días el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, y descansó el día séptimo. Por eso el Señor bendijo el sábado y lo declaró día sagrado”. (Ex 20,8.11)
 
Traemos a nuestra mente las muchas veces en las que vemos a Jesus guardando el precepto del Sabbath yendo a la sinagoga y enseñando en ella. (Mt 13,54; Mc1,21; Lc 4, 16-30, Jn 6, 22-59. Es el deseo de cada cristiano, poder conformar su vida con la vida de Jesus, Jesús fue a la sinagoga en el Sabbath.  
 
Y lo que es más importante, recibir la Eucaristía es el centro de la vida de todos los católicos. El Señor nos manda a tomar y comer, y a hacerlo en memoria suya. (Mt 26,26-30, Mc 14,22-26, Lc 22, 14-20, 1 Cor 11,23-26, CIC 1324) La Eucaristía es alimento para nuestro difícil camino en la vida, nos llena de alegría y nos fortalece para aceptar nuestros sufrimientos. Nos trasforma desde nuestro interior y crea la unidad entre nosotros, y esta unidad es un fuerte testimonio para todo el mundo.
 
Es por eso que con gran confianza y fe en el Señor volvemos a comenzar la obligación de asistir a la Misa Dominical.  Este ha sido un largo y difícil año. Las personas han experimentado gran dolor y sufrimiento a lo largo de esta pandemia, la pérdida de vidas ha sido inmensa. Muchas personas siguen recuperándose de los efectos a largo plazo que les ha dejado el coronavirus.
 
Los héroes entre nosotros - nuestros enfermeros y enfermeras, doctores, aquellos que trabajan en los servicios de emergencia y todos los profesionales médicos - fueron una fuente de gran consuelo. Los sacerdotes llevaron el sacramento de la Unción de los Enfermos a los pacientes de COVID. Ahora todos podemos reunirnos, recordando las vidas que han cambiado y los sacrificios que se han hecho. Reunámonos nuevamente con alegría, como un pueblo reunido alrededor de la Eucaristía.  
 
 En este año de San José, que siempre fue un fiel cumplidor del Sabbath, elegimos el Día del Padre como un día adecuado para animar a todo nuestro pueblo, especialmente a nuestras familias, a regresar a la celebración de la Eucaristía dominical.
 
Esta obligación no aplica para aquellos que están enfermos; a los que recientemente han estado expuestos al COVID o cualquier otra enfermedad contagiosa; a aquellos que están confinados en sus casas, hospitales u otros centros debido a la enfermedad, fragilidad o edad; y a aquellos que no han podido ser vacunados debido a su edad o alguna situación médica. Los feligreses deben hablar con sus párrocos si tienen alguna pregunta sobre el precepto de la Misa.
 
Para todos aquellos que aún no han podido estar con nosotros, desde el año pasado, estamos muy emocionados de darles la bienvenida nuevamente a la celebración de la Misa.
 
Gracias y Dios los bendiga.
 
 
Cardenal Seán P. O'Malley, OFM Cap
Arzobispo de Boston
 

PORTUGUESE

8 de junho de 2021
 
Irmãos e irmãs,

“Sem o dia do Senhor, não podemos viver!” Sua Santidade, o Papa Bento XVI, em sua homilia na Catedral de Santo Estêvão em Viena em 9 de setembro de 2007, citou os Mártires Abitinianos, quem durante a perseguição ao Imperador Diocleciano foram presos por celebrar a Missa dominical. Os mártires responderam ao magistrado: “ Sine dominico non possumus! ” - sem o dia do Senhor, não podemos viver! O Papa prosseguiu: “Para estes cristãos, a Eucaristia dominical não era um mandamento, mas uma necessidade interior. Sem aquele que sustenta nossas vidas, a própria vida se torna vazia. Dispensar ou trair esse foco privaria a vida de seu próprio alicerce, tiraria sua dignidade e beleza interior ”.

Cientes de que a oportunidade de participar da missa dominical está cada vez mais disponível e cada vez mais segura para nosso povo católico, estamos nos juntando às dioceses da província de Boston (Boston, Fall River, Springfield, Manchester e Portland) para suspender a dispensação do domingo e dias de festa começando no final de semana de 19 e 20 de junho de 2021.

Estamos atentos à declaração do Senhor: "Onde dois ou três estão reunidos em meu nome, aí estou eu no meio deles." (Mt 18:20). Embora certamente possamos orar sozinhos, há grande fortalecimento e bençãos na oração comunitária.

Notamos também que a nossa presença na Missa é a nossa forma de seguir o Terceiro Mandamento do Decálogo: "Lembra-te de santificar o dia de sábado.Porque em seis dias o Senhor fez o céu, a terra, o mar e tudo que neles há, e repousou no sétimo dia; e, por isso, o Senhor abençoou o dia de sábado e o consagrou.” (Ex. 20: 8,11)
Lembramos as muitas vezes em que vemos Jesus observando o sábado, indo à sinagoga e ensinando lá (Mt 13,54, Mc 1: 21-28, Lc 4: 16-30, Jo 6: 22-59). É um desejo de todo cristão conformar sua vida com a vida de Jesus, e Jesus foi à sinagoga no sábado.

Mais importante ainde, receber a Eucaristia é o centro de toda vida Católica. O Senhor nos ordena a tomar e comer, e fazer isso em memória dEle. (Mt 26: 26-30, Mc 14: 22-26, Lc 22: 14-20, 1 Cor 11: 23-26, CIC 1324). A Eucaristia é alimento para o nossa longa jornada pela vida, enchendo-nos de alegria e fortalecendo-nos para abraçar o nosso sofrimento. Ela nos transforma de dentro para fora e cria uma unidade entre nós que é um forte testemunho para o mundo inteiro.

Portanto, é com grande confiança no Senhor, que restabelecemos esta obrigação da missa dominical. Este foi um ano longo e difícil. As pessoas experimentaram grande dor e sofrimento durante esta pandemia. A perda de vidas foi imensa. As pessoas continuam a se recuperar dos efeitos de longo prazo do coronavírus.

Os heróis entre nós - nossas enfermeiras, médicos, socorristas e todos os profissionais médicos - foram uma fonte de enorme conforto. Os padres trouxeram o Sacramento dos Doentes aos pacientes que estavam sofrendo com o COVID. Agora podemos nos reunir, lembrando as vidas mudadas e os sacrifícios feitos. Vamos nos reunir novamente na alegria, como um povo unido em torno da Eucaristia.

Neste ano de São José, que sempre foi um fiel observador do sábado, escolhemos o Dia dos Pais como um dia oportuno para encorajar todo o nosso povo, e principalmente as nossas famílias, a regressar à celebração dominical da Eucaristia.

Esta obrigação não se aplica a quem está doente; aqueles que foram recentemente expostos ao COVID ou qualquer outra doença transmissível; aqueles que estão confinados em suas casas ou em hospitais ou outras instalações devido uma doença, enfermidade, fragilidade ou idade; e aqueles que ainda não podem ser vacinados, devido à idade ou qualquer problema de saúde. Os paroquianos devem consultar seu pároco caso tenham dúvidas sobre esta obrigação.

A todos aqueles que não puderam estar conosco neste último ano, esperamos recebê-los de volta para a celebração da Missa.
 
Obrigado e que Deus te abençoe.

Cardeal Seán P. O'Malley, OFM Cap
Arcebispo de Boston


FRENCH

Mardi 8 juin 2021
 
Frères et sœurs,
 
«Sans le jour du Seigneur, nous ne pouvons pas vivre! Sa Sainteté le Pape Benoît, dans son homélie à la cathédrale Saint-Étienne de Vienne le 9 septembre 2007, a cité les martyrs Abitiniens qui, pendant la persécution de l'empereur Dioclétien, ont été arrêtés pour avoir célébré la messe dominicale. Les martyrs ont répondu au magistrat: «Sine dominico non possumus ! – sans le jour du Seigneur, nous ne pouvons pas vivre! Le Pape a poursuivi en disant: «Pour ces chrétiens, l'Eucharistie dominicale n'était pas un commandement, mais une nécessité intérieure. Sans celui qui soutient nos vies, la vie elle-même est vide. Se passer ou trahir cette focalisation priverait la vie de son fondement même, enlèverait sa dignité et sa beauté intérieures.»
 
Conscient à la possibilité de participer à la messe du dimanche est de plus en plus disponible et de plus en plus sûre pour notre peuple catholique, nous nous joignons aux diocèses de la province de Boston (Boston, Fall River, Springfield, Manchester et Portland) pour lever la dispense du dimanche et du Saint Obligation de messe du jour, effective à la fin de la semaine du 19 et 20 juin 2021.
 
Souvenons-nous de la déclaration du Seigneur: «Là où deux ou trois sont réunis en mon nom, je suis au milieu d'eux. (Mt 18:20). Bien que nous puissions certainement prier seuls, il y a à la fois force et bénédiction dans la prière communautaire.
 
Nous notons également que l'assistance à la messe est notre façon de suivre le troisième commandement du
Décalogue : « Souvenez-vous du jour du sabbat – sanctifiez-le. Pendant six jours, l'Éternel a fait les cieux et la terre, la mer et tout ce qui s'y trouve; mais le septième jour il se reposa. C'est pourquoi l'Éternel a béni le jour du sabbat et l'a sanctifié. » (Exode 20:8,11)
Nous rappelons les nombreuses fois où nous voyons Jésus observer le sabbat en allant à la synagogue et en y enseignant (Mt 13:54, Mc 1:21-28, Lc 4:16-30, Jn 6:22-59). C'est un désir de chaque chrétien de conformer sa vie à la vie de Jésus, et Jésus est allé à la synagogue le jour du sabbat.
 
Plus important encore, recevoir l'Eucharistie est le centre de toute vie catholique. Le Seigneur nous commande de prendre, de manger, et de le faire en mémoire de lui. (Mt 26:26-30, Mc 14:22-26, Lc 22:14-20, 1 Cor 11:23-26, CEC 1324). L'Eucharistie est une nourriture pour notre difficile voyage dans la vie, nous remplissant de joie et nous fortifiant pour embrasser nos souffrances. Elle nous transforme de l'intérieur vers l'extérieur et crée une unité entre nous qui est un témoignage fort pour le monde entier.
 
C'est donc avec une grande confiance et confiance dans le Seigneur que nous rétablissons cette obligation de la messe dominicale. Cela a été une année longue et difficile. Les gens ont connu une grande douleur et souffrance tout au long de cette pandémie. Les pertes en vies humaines ont été immenses. Les gens continuent de se remettre des effets à long terme du coronavirus.
Les héros parmi nous – nos infirmières, médecins, premiers intervenants et tous les professionnels de la santé – ont été une source de réconfort énorme. Les prêtres ont apporté le sacrement des malades aux patients COVID. Maintenant, nous pouvons nous unir, nous souvenir des vies changées et des sacrifices consentis. Rassemblons-nous à nouveau dans la joie, comme un seul peuple uni autour de l'Eucharistie.
 
En cette année de saint Joseph, qui a toujours été un fidèle observateur du sabbat, nous avons choisi la fête des pères comme un jour approprié pour encourager tout notre peuple, et en particulier nos familles, à revenir à la célébration dominicale de l'Eucharistie.
 
Cette obligation ne s'applique pas aux personnes malades; ceux qui ont été récemment exposés au COVID ou à toute autre maladie transmissible; ceux qui sont confinés chez eux ou dans des hôpitaux ou d'autres établissements en raison d'une maladie, d'une infirmité, de la fragilité ou de l'âge; et ceux qui ne sont pas encore en mesure de se faire vacciner, en raison de leur âge ou de toute considération de santé. Les paroissiens doivent consulter leur curé local s'ils ont des questions sur l'obligation.
 
À tous ceux qui n'ont pas pu être avec nous au cours de cette dernière année, nous nous réjouissons de vous accueillir à nouveau à la célébration de la messe.
 
Merci et que Dieu te bénisse.
 
Cardinal Seán P. O’Malley, OFM Cap
 

CREOLE

Fwè ak sè mwen yo,
 
 
«San jou Seyè a, nou pap kapab viv! Sentete Pap Benoît, nan omeli nan katedwal Sent-Étienne nan Vienne nan jou 9 septanb 2007, kote yo te matirize Abitinyen yo, pandan pèsekisyon amperè Dioclétien, yo te arete yo poutèt yo tap selebwe lanmès jou dimanch lan. Mati yo te reponn majistwa a: «Sine dominico non possumus! – san jou Seyè a, nou pa kapab viv! Pap la kontinye pou li di: «Pou kwetyen yo, lanmès chak dimanch lan se pa yon kòmandman, men yon nesesite pou lavi enteryè yo. San sila a ki kenbe lavi nou an, lavi a nan li menm li vid. Pase ou tway rankont sa a se pwive fondman lavi a menm, se retire dyite ak bote enteryè ou.»
 
Konsyans posibilite pou patisipe nan lanmès dimanch lan li pi plis disponib e pi asire pou pèp ki katolik la, nou mete nou ak tout dyosèz ki nan pwovens Boston (Boston, Fall River, Springfield, Manchester et Portland) pou leve dispans pou ou pa ale nan lanmès dimanch ak jou ki gen mès Obligasyon, lap koumanse nan fen semen 19 ak 20 jen 2021.
 
Sonje deklarasyon Seyè an: «Kote de ou twa reyni nan non mwen, mwen la nan mitan yo. (Mt 18:20). Sètènmam menm jan nou ka pwye pou kont nou, genyen pafwa fòs benediksyon nan pwyé ki nan kominote an tou.
Nou note egalman ke aisistans lanmès se fason nou pou nou siv twasyèm kòmandman an ki nan dekalòg la: «Sonje jou saba a – santifye li. Pandan six jou, Letènèl fè syèl la ak tè a, lanmè a ak tout sa ki ladann; men nan setyèm jou a li repoze li. Se poutèt sa Letènèl beni jou saba a e santifye li. » (Exzòd 20:8,11)Na p fè nou sonje kantite fwa nou wè Jezi obsève saba a pandan li ale nan signagòg la pandan l ap anseye (Mt 13:54, Mc 1:21-28, Lc 4:16-30, Jn 6:22-59). Se yon dezi ki nan chak kwetyen pou ou konfòme ou ansanm ak lavi Jezi, e Jezi ale nan sinagog la jou saba a.
 
Sa ki pi enpòtan ankò, se resevwa Ekaristi a ki se sant tout lavi katolic la. Seyè a kòmande nou pou pwann, manje l, e fè li an memwa li. (Mt 26:26-30, Mc 14:22-26, Lc 22:14-20, 1 Kor 11:23-26, CEC 1324). Ekaristi a se yon nouriti pou vwayaj difisil nan lavi nou, li ranpli nou ak lajwa ki fòtifye nou pou ka sipòte soufwans nou yo. Li twansfòme nou sou pa andedan ale sou deyò e kweye yon entimite antwe nou menm ki se yo temwayaj fò pou mond lan.
Se yon gwan konfyans e konfyans nan Séyè a ke nou retabli obligasyon lanmès chak dimanch lan. Sete yon ane ki te long  e difisil. Moun yo konnen yon gwan doulè ak soufwans pandan pandemi sa a. Kantite moun ki mouri te anpil. Moun yo ap kontinye repwan yo tou Dousman ki pwal pran on bon ti tan de efè koronaviris la.
 
Bwav ki nan mitan nou – enfimyè yo, doktè yo, moun ki repon an pwemye yo ak tout pwofesyonèl yo nan zafè sante –yo te yon sous rekonfò ki gwan. Pè yo te ale pote sakweman pou malad yo ki te gen COVID. Kounye a, nou kapab ini nou, pou nou sonje lavi sila yo ki chanje e sa ki te konsanti sakwifis yo. Rasanble nou ankò nan lajwa, tankou yon sèl pèp bòkote Jezi nan Ekaristi a.
 
Nan ane sen Joseph la, li menm ki te toujou fidèl obsèvatè saba a, nou chwazi fèt papa yo tankou yon jou ki apwopwye pou ankouraje tou pèp la, e an patikilye fanmi nou yo, pou yo retounen nan selebwasyon lanmès dimanch lan.
Obligasyon sa a pa aplike a moun ki malad yo; sa yo ki te expoze pa lontan nan COVID la oubyen ki genyen yon maladi atwapan; sa yo ki malad lakay yo ou byen nan yon etablisman pou on rezon maladi , enfimite ou fwajilite laj; e sa ki pa an mezi pou yo vaksine poutèt laj ou tout kalite rezon sante. Pawasyen yo dwe konsilte kire a si yo ta gen keksyon sou obligasyon yo.
 
A tout sila yo ki pa’t kapab avèk nou nan ane ki sot pase a, nou kontan pou nou akeyi nou ankò nan selebwasyon lanmès lan ankò.
 
Mèsi, se pou Bondye beni nou.
 

Kadinal Seán