Carlos nació en la Ciudad de México y tenía cuatro años cuando comenzó a jugar fútbol. Le gusta entrenar porque le encanta competir y ganar, pero no más de lo que le encanta ver a los jugadores desarrollarse. Ha sido entrenador con UDA desde 2016. El apodo de Carlos es "Carlitos" y si solo pudiera comer una comida por el resto de su vida, sería Arroz Frito con Camarones.