18 de abril de 2020
Domingo de la Divina Misericordia
 
Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.”
(Juan 20, 27 – Evangelio de Segundo Domingo de la Pascua)
Tocando las heridas de Jesús
 
La sabiduría de las palabras del Papa Francisco el Domingo de la Misericordia de 2019 resuenan en estos días de la pandemia. ¿Por qué? Subrayan lo que ahora no podemos hacer tan fácilmente: tocar a alguien.
 
El Papa Francisco dijo: "Tocar las llagas de Jesús, que son los tantos problemas, las dificultades, las persecuciones, las enfermedades de tanta gente que sufre. ¿Tú no estás en paz?, Ve, ve a visitar a alguien que es símbolo de la llaga de Jesús, toca la llaga de Jesús. De esas llagas brota la misericordia. ... Acerquémonos a Jesús y toquemos sus llagas, en nuestros hermanos que sufren."
 
No es fácil visitar a muchos que están sufriendo hoy. Están en cuarentena o en hospital, o están enfermos sin que nadie sepa. Los quisiéramos visitar, pero hay que mantener la distancia.
¿Qué podemos hacer?
 
Estos son algunos ejemplos de cosas que todavía se puede hacer, para tender la mano y tocar las heridas de Jesús:
 
 
  • cuidar a nuestras familias con más solicitud, conscientes de las cruces que los demás están cargando, y mostrándoles más amor y comprensión
 
  • ofrecerse como voluntario para la preparación o distribución de comida el lunes en la mañana para las personas sin hogar (contactar a la Coordinadora de la Justicia Social)


  • únase a otros voluntarios llamando a los feligreses de la catedral (contactar al Monseñor), o simplemente llama a sus propios familiares y amigos

  • únase a la serie virtual de Laudato Si' via Zoom para estudiar y comprender la llamada a cuidar nuestra planeta herida (este domingo comienza el capítulo 1, “¿Qué está pasando a nuestra casa común?”)

  • tomar la decisión, en medio la tarea y las obligaciones diarias, de ayudar a una persona cada día
Oración por los enfermos
 
Por favor rezar por Ed Dalere, ujier/ministro de hospitalidad en la catedral por muchos años, que ahora está en el hospital.
 
Si quiere añadir una intención por algún enfermo, envía un correo al Padre John ( hay que pedir permiso antes a la persona para hacer pública la intención)
Domingo de la Divina Misericordia
 
El segundo domingo de Pascua es el domingo de la Divina Misericordia, establecido por el Papa Juan Pablo II el día que canonizó a Faustina Kowalska (30 de abril de 2000). La devoción especial a la divina misericordia está basada en los escritos de Santa Faustina.
 
Este año no Podemos reunirnos a rezar la coronilla de la Divina Misericordia, pero la podemos rezar en casa. Aquí hay una guía y más información sobre el origen de la fiesta .  
 
Mensaje del Rector
Queridos feligreses y amigos,
 
Los obispos de Nueva Zelanda escribieron una carta a su pueblo para la Pascua que me gustó. Como dicen, “Nuestra Pascua, vivido y celebrado en encierro, ha sido como nunca hemos experimentado antes.”
 
Me impresionó la énfasis de la carta en la celebración de la Pascua durante este tiempo extraordinario. Ahora, simplemente quiero compartir la carta con ustedes, abajo. Cuídense.
Queridos hermanos y hermanas en Cristo,
 
En la noche del primer día de la Pascua, mientras los discípulas estaban encerrados por miedo, de repente el Cristo Resucitado estaba delante de ellos en la sala cerrada y dijo, “La paz con ustedes,” y les mostró las manos y el costado.
 
En este día de la Pascua, compartimos con ustedes ese saludo de paz, sabiendo que Jesús ha vencido a la ‘cuarentena’ de la tumba y está entre nosotros, en nuestro encierro, como el Cristo Resucitado que nos ofrece su paz.
 
Nuestra Pascua, vivido y celebrado en encierro, ha sido como nunca hemos experimentado antes. Hemos padecido el dolor de no poder celebrar juntos las liturgias de la Pascua en nuestras iglesias locales. Algunos de ustedes anhelaban ser bautizado o recibido en plena comunión con la Iglesia en la Pascua, y eso todavía ha de pasar.
 
El futuro, para muchos, parece inseguro o funesto. Mientras tanto, seguimos experimentando la ‘tumba’ del encierro en casa, y sabemos que por muchas familias la situación se hace cada día más difícil y estresante.
 
A pesar de estas pruebas, muchos de ustedes han conectado con los eventos de la Pascua en nuevos modos y con nueva percepción. Nos encanta ver cuantas familias y comunidades están rezando en casa y conectando con los demás con tanta innovación. Su forma de vivir y compartir la fe en este momento ha sido una fuente de inspiración y aliento para tantas personas.
 
En medio de este encierro, nosotros, como nación, nos hemos dado cuenta de que el afán y la búsqueda de vanidades nos ha seducido, sin valorar lo que teníamos. Frenar la velocidad de la vida nos ha ayudado. Se nota que las familias hacen cosas juntas más que antes. El mundo el más callado, más tranquilo; se da cuenta de la belleza de la naturaleza. Es un tiempo de reflexión, para reenfocarnos o reimaginar nuestra vida.
 
Esta Pascua, con Jesús, se nos ofrece la oportunidad de morir a nosotros mismos y resucitarnos a un nuevo comienzo. Nuestra esperanza y oración es que, cuando salimos de la tumba del encierro, trabajaremos juntos como comunidad para reconstruir una iglesia y una sociedad mejor. Nuestra esperanza es que seremos más fuertes en nuestras relaciones, y apreciaremos más el don de la vida. Nuestra esperanza es que, reconstruyendo la economía de nuestra nación, la sociedad será motivada no por la especulación sino por el bien común. Nuestra esperanza es que seremos una sociedad más consciente de la presencia real de Dios que nos acompaña por el camino de la vida. Nuestra esperanza es que la Iglesia será más ardiente en la fe, la esperanza, el amor y el servicio.
 
En la Pascua pasamos de la muerte a la vida. Que la resurrección tuya de la Pascua, y de este tiempo de encierro, se marca por la paz y la alegría del Cristo Resucitado que nos acompaña por el camino de la vida.
 
Suyos en Cristo,
Los obispos de Nueva Zelanda
 
Offertorio
 
Mientras las misas públicas estén suspendidas, le pedimos que sigan dando al offertorio para apoyar la parroquia. Si todavía no se ha inscrito en FaithDirect, la sistema de ofertorio electrónico, por favor hacerlo ahora: https://membership.faithdirect.net/enroll/DC284 . Es la mejor forma de ayudar, porque el ingreso sostenido es la clave para sobrevivir como parroquia.

De otro modo, se puede hacer una donación electrónica ahora con PayPal o tarjeta de crédito o débito . Por los que han usado el código QR en el folleto de música, son las mismas opciones.

Gracias por su apoyo continuo. Mantengámonos unidos en Cristo, ayudando y rezando los unos por los otros, hasta el día en que podemos reunirnos de nuevo.

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