PARA VER TODO EL CORREO HAGA
Un Curso Sobre Milagros
edición original
El milagro, en gran medida, es como el cuerpo22, en el sentido de que ambos23 son recursos de aprendizaje para facilitar un estado en el que finalmente
se vuelven innecesarios.

Cuando se alcanza el estado original de Comunicación directa del Alma24,
ni el cuerpo ni el milagro
tienen objeto alguno. pár 86

UCSM TEXTO
PRINCIPIOS DE LOS MILAGROS
gráfico por ©Deposit Photos


Un Curso Sobre Milagros
edición original
Libro de Lecciones
P A R T E 1
L E C C I Ó N 11
Mis pensamientos1 que no significan
nada me muestran un mundo
que tampoco significa nada2
L11.1 1 De todas las ideas que hemos presentado hasta ahora, ésta es la primera que está relacionada con una de las fases principales del proceso de corrección: el cambio radical del pensar del mundo. 2 Parece como si fuera el mundo el que determina lo que percibes. 3 La idea de hoy introduce el concepto de que son tus pensamientos los que determinan el mundo que ves. 4 Alégrate en verdad de practicar la idea en su forma original pues en esta idea reside la certeza de tu liberación3. 5 La llave4 del perdón5 se encuentra en ella.
1 … pensados con el ego
 
2 ... porque no pudo haber sido creado por el Dios de Amor que nos propone el Curso: La Creación, con mayúscula, en el Cielo, es la suma de todo lo que Dios ha creado, a saber: Nosotros, como Almas perfectas y eternas, unificadas como Una en Cristo, Su único Hijo, con Quien comparte como Uno Su Amor o Espíritu Santo en el eterno Presente de Su Unicidad o Realidad. Dios no creó más nada. Por eso, Allá, la realidad del ego que percibimos aquí con nuestros sentidos, realmente, no existe. Aquí, las creaciones, en minúscula, cuando pensamos con el Espíritu Santo, son las que producimos —cuando perdonamos al otro, a los otros, y extendemos los milagros que nos sugiere el Espíritu Santo— como un reflejo de las Creaciones que creamos como Uno con y en Dios, en el Cielo. Y, cuando pensamos con el ego —según el Curso— no "creamos" sino que "hacemos," de acuerdo con las leyes de este mundo. Ver T2.1 [5], T14.4 [36], T30.3 [35], LTe.11 (-L321)
 
3 Libertad con mayúscula es, en la eterna Unicidad, la libre Voluntad de Dios de Amar o crear, Que es también la libre Voluntad de todos nosotros como Almas perfectas y eternas, unificadas como Una en Cristo, Su único hijo, de amar y ser amados. Aquí, en minúscula, libertad, cuando pienso "nos" con el Espíritu Santo, es la liberación del confinamiento impuesto por las mentes individuales separadas unas de otras, para amar sin excepción y por igual a todos, como reflejo de la Unicidad; y, cuando pienso con el ego, es lo que decido hacer con mi libre albedrío, según las leyes de la evolución y escasez. Ver T2.6 [109], T13.7 [62], T17.6 [52], L199, LR6 (-206)
 
4 La llave del Curso y de la salvación es el otro, los demás, a quienes vas a perdonar, extender los milagros que te sugiera el Espíritu Santo, y con quienes vas a entablar relaciones santas. Ver 13.7 [62]
 
5 Perdonar forma parte del proceso de aceptar el Redimir para sí mismo. En un primer paso, acepto que la causa de mis sufrimientos y dolor no se encuentra en el otro, en los demás, en el mundo, en un dios castigador, o en el destino, sino en mi mente separada que por estar pensando con el ego —hacedor de todo esta realidad en la que creo vivir— es su guionista. El segundo paso sucede cuando el Espíritu Santo me sugiere: "decide de nuevo", y hago algo respecto a ese otro al que he estado tratando de perdonar. El tercer paso se da cuando en mi fuero interno, me doy cuenta de que realmente no tengo nada que perdonarle, ni a él ni a nadie, porque en la Realidad —que es Donde quiero creer que realmente están todas nuestras Almas, unificadas como Una en Cristo— sólo hay Amor. El último paso se da en un instante santo del mundo real, cuando habiendo logrado perdonar totalmente a ese otro, voy a vivir la divina experiencia de Cristo o de Amor de la unión de su Alma con la Mía, unión que se va a extender a todas las demás Almas, ya que realmente hay una sola. Esta experiencia es la que nos lleva a todos los que fueron, son y serán, a las puertas del Cielo. Ver T16, T17.7, T29.7, L121. L122, LTe.1 (-221)
P A R T E 1
L E C C I Ó N 11
pár 2-4
L11.2 6 Las prácticas para la idea de hoy deben realizarse de forma ligeramente distinta a las anteriores. 7 Comienza cerrando los ojos y repitiendo la idea lentamente interiormente. 8 Luego, abre los ojos y mira a tu alrededor: lo que está cerca y lo que está lejos, lo que está encima y por debajo de ti; es decir, mira por todas partes. 9 Durante el minuto más o menos que vas a emplear usando la idea, repítela sencillamente en silencio y asegúrate de hacerlo sin prisa y sin sensación de urgencia o esfuerzo.

L11.3 10 Para derivar el máximo beneficio de estos ejercicios, la mirada debe pasar de una cosa a otra con cierta rapidez, ya que no debe detenerse sobre nada en particular. 11 En cambio, las palabras deben usarse de forma pausada, e incluso, sosegada. 12 La incorporación de esta idea a la mente, debe practicarse particularmente de la manera más despreocupada posible. 13 Contiene los cimientos de la paz, de la relajación y de la ausencia de preocupación que estamos tratando de lograr. 14 Al finalizar los ejercicios, cierra los ojos y repite lentamente una vez más la idea interiormente.

L11.4 15 Tres prácticas durante este día serán probablemente suficientes. 16 No obstante, si hay poco o ningún desasosiego, y te sientes inclinado a practicar más, puedes hacer hasta cinco prácticas. 17 Más de eso no es recomendable.


Un Curso Sobre Milagros
edición original
TEXTO

Capítulo 1
 LOS MILAGROS    

T1.1 PRINCIPIOS DE
LOS MILAGROS pár 82-91
T1.1.50 [82] 1 El milagro1 es un recurso de aprendizaje que reduce la necesidad de tiempo. 2 En efecto, en el plano longitudinal u horizontal2, reconocer la igualdad que existe entre todos los Miembros de la Filiación parece necesitar un tiempo casi interminable. 3 Pero sabemos3 que el tiempo es solamente un artefacto que fue introducido4 como una ayuda para el aprendizaje5. 4 No obstante, los cambios súbitos de la percepción horizontal6 a la vertical7 que el milagro entraña, introducen un intervalo de tiempo del cual, tanto el que extiende8 como el que recibe, ambos emergen mucho más adelantados en el tiempo9 de lo que habrían estado de otra manera.
1 Extender un milagro a otro, es la máxima expresión de Amor que puedes experimentar en tu fuero interno, cuando, después de haber aceptado el Redimir para ti mismo y logrado perdonar totalmente a un hermano, se corre el velo que te impedía verlo con la visión de Cristo, y unes tu Alma a La de él en una unión de Amor, que se extiende a todas las Almas, ya que, realmente, hay Una sola, La del Hijo único de Dios. El milagro trasciende las leyes de este mundo, remplazándolas por una verdadera empatía o altruismo, como reflejo aquí del Amor que nuestras Almas comparten en el Cielo, reflejo que cura la mente de tu hermano de su creencia en la realidad del ego y, al mismo tiempo, consolida tu propia curación. El milagro es el medio para alcanzar conjuntamente la meta del Curso, no se pide, sino que sucede y, al suceder, se acepta que su origen es divino, mediante un acto de fe. Ver las definiciones de las palabras en negrillas en el Glosario y en: LTe.13 (-L341)
 
 2 … de un dibujo tratando de describir los seres humanos que han existido, existen y existirán en la proyectada trayectoria del tiempo…
 
3 … cuando hemos tenido la experiencia de Cristo, 1) es la idea que resuelve el aparente dilema en el Curso, que, por un lado, reza: "Dios creó a un solo Hijo, y no creó más nada" y, por el otro, "la Filiación es la suma de todas las Almas creadas por Dios.", dilema que es resuelto en el proceso de extender milagros: "Un milagro hace que las Almas sean una en Cristo."; 2) en mi fuero interno, Cristo también es la divina experiencia de mi mente acertada o espíritu en un instante santo del mundo real, de la unión de mi Alma con el Alma del otro(a), experiencia de Amor que se extiende a las Almas de todos los que fueron, son y serán, como reflejo aquí del eterno Presente de la Unicidad de Dios. Ver T1.1.19 [19], [45] y [48], T2.2 [20], T30.6 [63], T31.1 [9]
 
4 … por el Espíritu Santo
 
5 Hemos reinsertado aquí esta frase 3 del UrText TB40ad (Tomado de A Course in Miracles, The Urtext Manuscripts, con la anuencia de su autor Doug Thompson)
 
6 … según el sistema de pensamiento del ego que es —en el eterno Presente de la de la Unicidad de Dios, donde nuestras Almas perfectas están unificadas como Una en Cristo, Su único Hijo—el pensar individual que adentró la diminuta idea alocada de que el Hijo podía separarse de Dios, y crear por su cuenta. Al haber el Hijo olvidado reírse de su locura, ésta se convirtió en una idea seria, capaz de lograr algo y tener efectos reales, tales como "hacer" el tiempo, el espacio, y todo lo que estos contienen, regidos por las leyes de la evolución y de la escasez; es la substitución de la Verdad por la ilusión, de lo Infinito por lo temporal, de la Vida por la muerte, de la Completitud por la fragmentación; es la voluntad egoísta opuesta a la Voluntad de Amor de Dios; es la otra parte de nuestra mente que cree ser una mente individual y egoísta, oculta dentro de un trocito de barro, separada de las demás mentes, contra las cuales, en relaciones especiales, compite caótica e interminablemente hasta la muerte del cuerpo. Ver T3.6, T4.3, T4.6, T10, LTe.12 (-L331)
 
7 … según el sistema de pensamiento de Espíritu Santo: 1) En la eterna Unicidad de Dios, es el Pensamiento de Amor de Dios Que nos creó como Almas unificadas como Una en Cristo, Su único Hijo; 2) al producirse la separación, es el ente que comenzó a estar presente como una protección, inspirando al mismo tiempo el comienzo del proceso del Redimir; 3) es, en tu mente acertada, el pensar de Cristo que se manifiesta —entre otras experiencias desinteresadas e inclusivas— por impulsos compasivos, caritativos, altruistas, de compartir, que de vez en cuando emergen del subconsciente y que podemos concienciar en instantes santos y decidir qué hacer con ellos. Algunos de Sus sinónimos en el Curso son: "Consolador", "Guía", "Intérprete", "Mediador", "Palabra de Dios", "Redimir", "Respuesta", "Traductor", "Verdad", "Voz que habla por Dios", "Voz de Dios". Ver T5.3, T5.4, T.5.5, T6.6, T9.5, T20.5, LTe.7 (- L281)
 
8 … el milagro
 
9 … que hace falta a la mente para eliminar el tiempo y regresar al eterno Presente de la Unicidad, con mayúscula es sencillamente la idea de que Dios, en el eterno Presente del Cielo, está creando a Su único Hijo en un pensamiento de Amor o Espíritu Santo, Amor que se profesan eternamente Uno al Otro en perfecta armonía y alegre concordia. En minúscula, aquí, en nuestra mente acertada o espíritu, unicidad es la idea nacida del anhelo natural de, amorosamente, unificar todas nuestras Almas como Una en Cristo, el Hijo único de Dios, en una experiencia en nuestro fuero interno, que nos dice que realmente no estamos solos, aislados y separados unos de otros, ni desamparados —como la percepción de nuestros cuerpos que el ego nos quiere hacer ver y creer— sino que realmente somos Uno con Dios en las perfectas Paz y Alegría de Su eterna Unicidad, arropados por el Amor o Espíritu Santo. Ver T8.5 [38], T10.2 [15], T26.2
T1.1 PRINCIPIOS DE
LOS MILAGROS
pár 83-84
T1.1.50 [83] 5 Así pues, el milagro tiene la propiedad única de acortar el tiempo en la medida en que hace innecesario el intervalo de tiempo que abarca. 6 No existe relación alguna entre el tiempo que toma un milagro para realizarse y el tiempo que abarca10. 7 El milagro substituye a un aprendizaje que podría haber durado miles de años. 8 Lo hace en virtud de que reconoce implícitamente la perfecta igualdad11 que existe entre el que extiende y el que recibe, sobre la cual se basa el milagro.

T1.1.50 [84] 9 Con anterioridad, dijimos que el milagro acorta el tiempo. 10 Lo hace por medio de un proceso en el que12 colapsa el tiempo13, eliminando así ciertos intervalos dentro del mismo tiempo14. 11 No obstante, lo hace dentro de la secuencia temporal más extensa15. 12 Establece un intervalo de tiempo16 que se sale de las leyes usuales del tiempo; únicamente en este sentido17, no está sujeto a ellas. 13 Al colapsar el tiempo18, el milagro literalmente ahorra tiempo19, tal como lo hace el cambio horario para aprovechar la luz del día, reordenando la distribución de la luz.
10 … en la experiencia de unión con el Alma de la otra persona a la que hemos tratado de perdonar, una unión que eventualmente se extenderá a todas las Almas que realmente son Una sola: La del Hijo único de Dios que realmente somos…
 
11 … de todas nuestras Almas como Una en Cristo
 
12 … en el experiencia del instante santo…
 
13 El instante santo, aquí, en tu fuero interno, es la experiencia del reflejo del eterno Presente de la Unicidad de Dios, en la que tu Alma quiere unirse al Alma de otra persona a la que estás tratando de perdonar. El proceso se inicia cuando por medio de una pequeña disposición de buena voluntad, paras el continuo diálogo interno de tu "yo", "yo", "yo" e invitas al Espíritu Santo a pensar contigo. Durante ese lapso de silencio —al estar transitoriamente liberado de la memoria de la culpa en tu pasado y de los pensamientos de miedo que trae la inseguridad del futuro de tu cuerpo según las leyes de la evolución y escasez— puedes concentrarte en querer perdonar a esa otra persona, hasta llegar a su Alma, y darte cuenta de que no tienes nada que perdonarle porque nada pudo haber hecho a La tuya. Luego, vas a entrar en el mundo real en la experiencia de Cristo, en la que tu Alma es Una con el Alma de la persona que lograste perdonar, y también Una con todas las demás Almas, ya que son igualmente perfectas y eternas. Es la experiencia de la única Alma que realmente existe: La del Hijo único de Dios, Quien realmente somos cada uno y, a la vez, todos nosotros. Por eso, el instante santo no puede ser para ti solo. Eso va a permitir a los impulsos naturales o amorosos o milagrosos del Espíritu Santo emerger a tu consciente, los cuales, en forma de milagros, vas a querer extender a la(s) persona(s) que has perdonado. Ver T15.5 a T15.9, L106, L109, L125, L157, L182, L189
 
14 … en los que las mentes de los hombres no podían siquiera concebir la posibilidad de la existencia del Alma única de todos en el eterno Presente de la Unicidad de Dios…
 
15 … que representa la vida de cada uno…
 
16 … el instante santo como reflejo aquí del eterno Presente de la Unicidad de Dios…
 
17 … y mientras dure la experiencia del instante santo,
 
18 … en la experiencia del instante santo,
 
19 … a la mente que ha aceptado el Redimir para sí misma…
T1.1 PRINCIPIOS DE
LOS MILAGROS
pár 85
T1.1.51 [85] 1 El milagro es el único recurso que tienes a tu inmediata disposición para controlar el tiempo20. 2 Sólo la revelación21 transciende el tiempo, al no tener absolutamente nada que ver con él.
20 …en el sentido de usarlo conjuntamente con el espíritu Santo o seguir desperdiciándolo con tu ego…
 
21 La revelación es aquí, una experiencia intensamente personal, que no emana del consciente, de una comunicación de Dios hacia nosotros por medio del Espíritu Santo, en la que brevemente se refleja el conocimiento de la forma original de Comunicación entre Dios y Sus Almas —que somos nosotros, unificadas como Una en Cristo, Su Hijo único— en el eterno Presente de la Unicidad. Es una experiencia que no puede traducirse en algo que tenga sentido para el consciente (de ahí que cualquier intento de describirla con palabras sea usualmente incomprensible), e induce a la vez la sensación extremadamente personal de crear o amar y una suspensión completa —aunque temporal— de la duda y del miedo. Sólo una mente curada puede experimentar una revelación que produzca efectos duraderos por medio del perdón y de la extensión de milagros, lo cual la une directamente con las mentes de los demás en la Mente única de Dios. Ver T1.1.28-50, T2.3 [71], T3.1 [3], L158.2, L169.4
T1.1 PRINCIPIOS DE
LOS MILAGROS
pár 86
T1.1.51 [86] 3 El milagro, en gran medida, es como el cuerpo22, en el sentido de que ambos23 son recursos de aprendizaje para facilitar un estado en el que finalmente se vuelven innecesarios. 4 Cuando se alcanza el estado original de Comunicación directa del Alma24, ni el cuerpo ni el milagro tienen objeto alguno. 5 No obstante, mientras el hombre crea que está en un cuerpo, podrá escoger entre canales de expresión sin amor o canales de expresión milagrosos. 6 Podrá hacer un cascarón vacío, pero lo que no podrá hacer es no expresar nada en absoluto. 7 Podrá esperar, demorarse, paralizarse o reducir su creatividad25 a casi nada, y hasta ocasionar un paro en su Desarrollo mental26 o incluso una regresión en el mismo27. 8 Pero no podrá abolir su creatividad28. 9 Podrá destruir su medio de comunicación, pero no su potencial.
22 El cuerpocuando pensamos con el ego— es su encarnación, regido por las leyes de este mundo y constituye la prueba viviente de que este mundo es real y de que estamos evidentemente separados de Dios y unos de otros. Pero cuando pensamos con el Espíritu Santo, el cuerpo es el medio por el cual el Hijo de Dios recobra la cordura. Aunque el cuerpo fue concebido para encerrar al Hijo en el infierno sin escapatoria posible, ahora la meta del Cielo va a substituir a la búsqueda del infierno, y como el Hijo único de Dios que realmente somos, extendemos nuestra mano para tomar la de nuestro hermano y ayudarlo a caminar el sendero con él. Ahora nuestros cuerpos se han vuelto santos y nuestras mentes unidas y acertadas sirven para curar las mentes equivocadas que sólo sabían de vida efímera y de muerte. Ver T1.1.51 [86], T2.2 [45], T2.3 [53], T2.3 [56], L161.4, LTe.5 (-L261)
 
23 … en el pensar del Espíritu Santo
 
24 Alma (o Espíritu) —siempre con mayúscula— es nuestra inmaterial Naturaleza divina que Dios creó semejante a Sí Mismo, entendiéndose que, al ser de Dios, el Alma (o Espíritu) es eterna y nunca nació. El Alma sabe, ama y crea. Cuando las Almas (o Espíritus) perfectas y eternas —que realmente somos todosse unifican como Una en Cristo, somos el Hijo único de Dios, Uno con Su Padre en el eterno Presente de la Unicidad. Nada puede llegar al Alma (o Espíritu) desde el ego, ni nada del Alma (o Espíritu) puede reforzar al ego o aminorar el conflicto interno de éste, porque el Alma (o Espíritu) no puede percibir y el ego es incapaz de conocer. Por lo tanto, no están comunicados ni jamás lo estarán. Ver T2.2 [20], T4.2 [8] y [19], T31.6, L97
 
25 … spiritual
 
26 … del pensar cada vez menos con el ego y cada vez más con el Espíritu Santo
 
27 … al negar cualquier intento de pensar con el Espíritu Santo…
 
28 … que realmente es eterna: Crear, en el Cielo, es el eterno y conjunto Pensar amoroso entre Dios y Su Hijo. Cuando aquí, pensando con el Espíritu Santo, hemos aceptado el Redimir para nosotros mismos, perdonamos, extendemos milagros y producimos creaciones, son un reflejo de las Creaciones que, como Su Hijo, creamos conjuntamente con Dios en el Cielo.
T1.1 PRINCIPIOS DE
LOS MILAGROS
pár 87
T1.1.51 [87] 10 El hombre no fue creado por su propia y libre voluntad29. 11 Sólo tiene poder30 para decidir sobre lo que él crea31. 12 La decisión básica del que piensa con el milagro en mente es no dejar pasar más tiempo de lo necesario32. 13 El tiempo puede causar deterioro, y también desperdiciarse. 14 Por lo tanto, el que extiende milagros acepta gustosamente controlar el uso que hace del tiempo, porque reconoce que cada colapso de tiempo33 acerca más a todos los hombres al punto donde finalmente se podrán liberar de él, en el cual el Hijo y el Padre son Uno34.
29 … sino hecho: Hacer es el pensar del ego, pensar que de alguna manera hizo el tiempo y el espacio y todo lo que éstos contienen, regidos como están por las leyes de la evolución y escasez. Crear, en el Cielo, es el eterno y conjunto Pensar amoroso entre Dios y Su Hijo.. Ver T7.12 [109], T8.4 [18], T20.7 [50]
 
30 Poder, con mayúscula, significa el Poder de Dios para crear o amar en el Cielo, un Poder que también dio a Su Hijo de manera que pudieran crear conjuntamente como Uno. En minúscula, poder —si estás pensando con el ego— significa el poder físico y/o psicológico del ego para hacer cosas y, si en vez, estás pensando con el Espíritu Santo, poder quiere decir el reflejo aquí del Poder de crear o amar de Dios y de Su Hijo. Ver T2.1 [15], T4.5 [63], T7.4 [24] y [25], T27.4
 
31 … o hace…
 
32 … en pensar con el ego para sobrevivir aquí, mientras su cuerpo tenga vida terrenal…
 
33 … al pensar menos con el ego y más con el Espíritu Santo…
 
34 El mundo real —la meta de nuestro viaje con el Curso—.es el estado que se experimenta en un instante santo en nuestro fuero interno, con nuestro espíritu o mente acertada, al haber logrado perdonar completamente a otro y unirnos a su Alma en la experiencia de Cristo, y, por ende, a todas las demás Almas unificadas como Una en Cristo; es "saber", que el Juicio Final de Dios consiste en que Nuestro Padre nos dice a cada uno: "Tú, unido al Alma del otro y a las Almas de todos los demás, sigues siendo Mi Hijo único, por siempre inocente, por siempre cariñoso y por siempre querido, tan ilimitado como Tu Creador, absolutamente inmutable y por siempre inmaculado. Por lo tanto, despierta y regresa a Tu Casa, que realmente nunca abandonaste. Ver T2.6, T3.8, T26.4 [21], LTe.10 (-L311)
 
35 Se inserta "realmente" porque se refiere al nivel de la Creación, el eterno Presente de la Unicidad de nosotros con y en Dios...
T1.1 PRINCIPIOS DE
LOS MILAGROS
pár 88
T1.1.51 [88] 15 Igualdad no implica homogeneidad ahora. 16 Cuando cada uno reconozca que realmente35 Lo tiene Todo, las aportaciones individuales a la Filiación dejarán de ser necesarias. 17 Cuando el Redimir36 se haya completado, todos los talentos serán compartidos por todos los Hijos de Dios, 18 porque Dios no tiene preferencias. 19 Todos Sus Hijos disponen de todo Su Amor37, y Él da todos Sus dones38 libremente a cada uno por igual. 20 "Excepto que se vuelvan como niños pequeños" significa que a menos que reconozcas plenamente tu completa dependencia de Dios39, no podrás conocer el poder real del Hijo en su verdadera Relación con el Padre.
36 Aceptar para ti mismo el Redimir, siempre con mayúscula, es el camino de regreso a la Unicidad de Dios de la Que quieres creer que nunca te separaste. La 1ª etapa comienza cuando, frente al caos existencial regido por las leyes de la evolución y la escasez y el miedo que experimentas a diario, conciencias que anhelas vivir de otra manera que un cuerpo, separado de los demás cuerpos, que lleva una vida sin otro significado que el de sobrevivir lo mejor y lo más largo posible. La 2ª etapa consiste en observar que frente al especialismo habitual de tu ego, a veces, también te llegan impulsos compasivos, de compartir y de amistad desinteresada. 3ª etapa: Sin otras pruebas que ese anhelo y esos impulsos a favor de los demás, debes decidir si quieres creer que éstos tienen un origen divino o, más bien, que son un error de la evolución. Si te decides por la evolución, tu motivación para convertir esos impulsos en hechos concretos te vendrá de la ética o altruismo que adoptes. 4ª etapa. En cambio, si mediante un acto de fe, aceptas que su origen pueda ser divino, también querrás creer que hay otra vida fuera del tiempo y del espacio, en la que tu Alma es Una con todas las demás Almas en Cristo, el Hijo único de Dios. Este querer creer (hasta lograr creer) debería motivarte a pensar cada vez más con el Espíritu Santo, y cada vez menos con tu ego. En la última y 5ª etapa, el Espíritu Santo te enseñará cómo no juzgar, perdonar y extender milagros y, así, en instantes santos en tu fuero interno, accederás a la visión de Cristo en el mundo real, que es la meta de nuestro viaje. Ver T3.3, T5.3, T11.9 [84], T20, L139, M28
 
37 Amor, con mayúscula, se refiere, en la eterna Unicidad, al Espíritu Santo o eterno Amor de Dios que Él comparte con nosotros —como Almas unificadas como Una en Cristo, Su único Hijo— y nosotros con Él en perpetua Armonía y alegre Concordia; y aquí, cuando pensamos con el Espíritu Santo, es Su reflejo o amor general y sin preferencias que tenemos para con los demás. En minúscula, amor se refiere al amor interesado y preferencial de nuestro ego, cuando pensamos con él. Ver P3 [2], T1.1.3 [3], T1.1.53 [100], T3.6 [38], L46, L67, L68, L195
 
38 Don con mayúscula, es el Don de amar o de crear —que es lo mismo— que Dios dio a Su Hijo al crearlo. En minúscula, don es el reflejo aquí del Don de Dios. Presente se refiere a los presentes aquí del Espíritu Santo o a los del Hijo separado que piensa con Él. Regalos son los que ofrece el Hijo separado que piensa con el ego. Ver T7.6 [42] 24, T7.7 [65] 82, T7.8 [81]
 
39 … con Quien eres Uno en Su Unicidad, con mayúscula es sencillamente la idea de que Dios, en el eterno Presente del Cielo, está creando a Su único Hijo en un pensamiento de Amor o Espíritu Santo, Amor que se profesan eternamente Uno al Otro en perfecta armonía y alegre concordia. En minúscula, aquí, en nuestra mente acertada o espíritu, unicidad es la idea nacida del anhelo natural de, amorosamente, unificar todas nuestras Almas como Una en Cristo, el Hijo único de Dios, en una experiencia en nuestro fuero interno, que nos dice que realmente no estamos solos, aislados y separados unos de otros, ni desamparados —como la percepción de nuestros cuerpos que el ego nos quiere hacer ver y creer— sino que realmente somos Uno con Dios en las perfectas Paz y Alegría de Su eterna Unicidad, arropados por el Amor o Espíritu Santo. Ver T8.5 [38], T10.2 [15], T26.2
T1.1 PRINCIPIOS DE
LOS MILAGROS
pár 89-90
T1.1.51 [89] 21 Tú, que quieres la paz40, únicamente la podrás encontrar perdonando totalmente. 22 Antes, tú realmente nunca quisiste tener paz, por lo tanto no había razón para decirte cómo lograrla. 23 Nadie aprende a menos que quiera aprender y crea que, de alguna manera, lo necesita. 24 Si bien en la Creación de Dios no hay carencias, en tus hechuras es muy evidente que las hay. 25 De hecho, ésa es la diferencia fundamental entre la Una y las otras. 26 Una necesidad implica, por definición, una carencia. 27 La idea de carencia implica que crees que estarías mejor en un estado que, de alguna manera, fuese diferente de aquel en el que ahora te encuentras.

T1.1.51 [90] 28 Antes de la "separación" —que es un término más exacto que caída— no se carecía de nada. 29 El hombre41 no tenía necesidades de ninguna clase. 30 De no haberse privado a sí mismo42, nunca las hubiese experimentado. 31 Después de la separación, las necesidades se convirtieron en la fuente de motivación más poderosa para el actuar humano. 32 Esencialmente, todo comportamiento está motivado por necesidades, aunque el comportamiento en sí no es un atributo divino. 33 El cuerpo es el mecanismo que opera el comportamiento. 34 La creencia de que podría estar mejor es la razón por la cual el hombre tiene este mecanismo a su disposición.
40 Paz, con mayúscula, es el estado en el que nos encontramos en el eterno Presente de la Unicidad por ser amados y amar, es saber que realmente no somos cuerpos sino Almas, unificadas todas como Una en Cristo, el Hijo único de Dios, Quien es Uno con Su Padre, en perfecta quietud y perfecta libertad de todo peligro, conflicto, culpa o escasez. En minúscula, cuando pensamos y percibimos con el Espíritu Santo, paz es el estado que experimentamos en el mundo real cuando hemos perdonado totalmente al otro y extendido los milagros que nos ha sugerido el Espíritu Santo. Pero cuando pensamos con el ego, paz es el estado que se puede obtener transitoriamente según los acuerdos y leyes del mundo. Ver T6.6.2, T7.7, T13.5, T19.5, T24, T29.6, T29.7, L105, L188, L200, M11, M20
 
41 … aquí quiere decir el Alma del único Hijo de Dios…
 
42 T27.9 [82] 37 En la Eternidad, Donde Todo es Uno con Dios, se adentró una diminuta idea alocada, de la que el Hijo de Dios olvidó reírse. 38 A causa de haberlo enviado al olvido, ese pensamiento se convirtió en una idea seria, capaz de lograr algo, así como de tener efectos reales. (... tales como, entre otras cosas, la hechura del tiempo y del espacio, y de todo lo que éstos contienen, incluyendo la pizca de polvo cósmico que llamamos Tierra y, sobre ella, nuestro cuerpo individual separado y compitiendo con los demás cuerpos…)
T1.1 PRINCIPIOS DE
LOS MILAGROS
pár 91
T1.1.51 [91] 35 Cada uno actúa de acuerdo con la particular jerarquía de necesidades que ha establecido para sí mismo. 36 A su vez, su jerarquía depende de la percepción43 que tiene de lo que él es44; es decir, de lo que le hace falta. 37 Estar separado de Dios es la única carencia que necesita corregir. 38 Esa sensación de separación jamás habría surgido si no hubiese distorsionado su percepción de la Verdad, percibiéndose a sí mismo como alguien necesitado. 39 El concepto de cualquier clase de jerarquía de necesidades surgió porque, al haber cometido ese error fundamental, el hombre ya se había fragmentado en niveles que comportan diferentes necesidades. 40 A medida que se integre, se volverá de una sola mente y, de acuerdo con ésta, sus necesidades se reducirán a una sola.
43 Percepción: En el eterno Presente de la Unicidad de Dios —Que es donde realmente estamos todos como Almas perfectas y eternas, unificadas como Una en Cristo, el Hijo único, Quien es Uno con Su Padre— la percepción no existe, porque el Conocimiento nos hace saber y experimentar que Todo es Uno y, por consiguiente, no hay nada que percibir. Pero en la separación, cuando pensamos con el ego, la percepción es el proceso fundamental para sobrevivir por el cual nuestra razón, lógica y sentido común interpretan, juzgan, seleccionan y evalúan la información recibida por nuestros sentidos de la realidad del tiempo y del espacio y de todo lo que éstos contienen, regidos como están por las leyes de la evolución y escasez. El Curso la define como "Percepción equivocada". Y, cuando habiendo decidido pensar con el Espíritu Santo, hemos aceptado el Redimir para nosotros mismos, perdonado y extendido los milagros que nos ha sugerido el Espíritu Santo, estudiado y aplicado al menos una vez las Lecciones del Curso, nuestra "Percepción verdadera" gradualmente nos va a llevar al mundo real —que es la meta del Curso—donde, en nuestro fuero interno, experimentaremos el reflejo aquí de la Unicidad de Dios, donde sólo hay Amor, paz y alegría. Ver T3.4, T3.5, T10.7, T13, T14.6 [46], L134, M5.3.1, M19.5
 
44 … según el ego
Horario actual de
Un Curso sobre Milagros – Preliminares

COMPRAR:
or COMPRAR aquí
en la tienda CIMS:

 PDF GRATUITO de los Principios De Los Milagros aquí
COURSE IN MIRACLES SOCIETY
(Sin ánimo de lucro)
Donar
En la actualidad, todos los proyectos CIMS están respaldados por donaciones de tiempo libre, talento y dinero. Si desea apoyar alguna de las actividades de la Sociedad de alguna manera, no dude en ponerse en contacto.

Debido al carácter internacional de CIMS, Internet es nuestro principal medio de comunicación y colaboración.

Para hacer una donación deducible de impuestos en apoyo de las lecciones diarias, haga clic aquí.

Además, por medio de su testamento u otro plan de sucesión, puede nombrar "Curso en la Sociedad de Milagros" como el beneficiario de una parte de su sucesión, o de activos particulares en su sucesión. De esta manera, está honrando a sus seres queridos y al mismo tiempo brinda un apoyo crítico a la extensión de LOVE.

DONAR to OTROS PROYECTOS
CIMS | 800-771-5056 | reja-joy@jcim.net | jcim.net