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Tony Dipre, director de la Oficina Diocesana para la Vida Humana, organizó la reunión.
Los ponentes fueron Anthony Camino, director de la Comisión Católica de los condados de Lake, Geauga e Eastern Cuyahoga; Marissa Welsh del Proyecto Gabriel de la parroquia St. Ambrose (Brunswick), y Ann Marie Flanagan, del programa Camina con madres necesitadas (WWMIN) de las parroquias St. Peter y St. Julie Billiart (ambas en North Ridgeville)”.
Dipre pidió a los asistentes reflexionar sobre si hubo un momento en sus vidas en el que sintieron convicción sobre la dignidad de la persona humana y cómo Dios los está llamando o invitando a ver a los demás...
‘El valor de los seres humanos se debe simplemente a que existimos’, dijo Dipre. Ofreció antecedentes sobre Camina con madres necesitadas (WWMIN), explicando que es una oportunidad para ponerse en los zapatos de las mujeres embarazadas del área que están necesitadas y para que las parroquias sirvan como ‘islas de misericordia en medio del mar de la indiferencia’.
Welsh describió cómo St. Ambrose aceptó el desafío, y pasó meses investigando acerca de los recursos disponibles en el área del condado de Medina. ‘Encontramos muchos recursos, ¿pero dónde encajaba nuestra parroquia?’, se preguntaba Welsh. Dijo que la pieza que faltaba era el acompañamiento.
El Proyecto Gabriel de St. Ambrose —un ministerio provida parroquial que brinda apoyo espiritual, emocional y material a mujeres que enfrentan embarazos difíciles o no planeados— refleja la misión de Camina con madres necesitadas...
Flanagan dijo que las parroquias de North Ridgeville decidieron enfocarse en la respuesta y el acompañamiento. Habló sobre una llamada que recibieron de una madre embarazada que vivía en un hotel con su hijo adolescente, mientras Blessing House en Elyria, una guardería para situaciones de crisis, cuidaba de sus otros hijos. La madre estaba agradecida por su presencia, dijo. ‘Nos pidió que la visitáramos cuando naciera el bebé para poder presentarle el bebito a alguien’, relató Flanagan.
Un año y medio después, la mujer tiene empleo, cuenta con vivienda y se ha reunido con todos sus hijos.
Dipre señaló que su oficina trabajará con las parroquias para ayudarlas a conectarse con diversos recursos y brindarles apoyo. Un aspecto clave es contar con una persona de contacto que pueda vincular a las madres con los voluntarios, señaló. La Oficina de Vida Humana lleva a cabo una reunión mensual por Zoom en la que los representantes parroquiales pueden brindar información y hablar sobre las inquietudes...
Tanto Welsh como Flanagan dijeron que el trabajo es gratificante. Destacaron la necesidad de brindar tiempo más que dinero, señalando que las colectas de pañales/ropa y otras iniciativas pueden proporcionar los elementos tangibles.
‘Sean un don para esas madres necesitadas. Sean la luz de Cristo en su mundo’, concluyó Welsh”.
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