Este es el tiempo de la mujer se escucha decir por todos lados, se siente el movimiento y cambio, se escucha el regocijo, hay lágrimas por la catarsis de la purificación.
Ella viene de antaño cargando una herida de abuso, desolación y abandono buscando restituirse en sí misma. Busca y trata las mil maneras de volver a sentirse plena y completa en su soberanía. No hay manual de cómo lograrlo, tal cual la huella del pulgar, el camino es único e individual para cada mujer.