Me duele encontrarnos en este momento nuevamente. El reciente asesinato de Daunte Wright a pocos kilómetros de donde le quitaron la vida a George Floyd es otro recordatorio, entre un número inquietante de otros, de que la violencia policial sigue siendo una manifestación del racismo estructural que afecta de manera desproporcionada a la gente de color. Pero esto no es algo que solo sucede en otro lugar. Las familias marginadas viven esta realidad en nuestra comunidad todos los días. El trauma de presenciar la violencia contínua ha tenido un impacto increíble para los estudiantes, el personal y los padres.
En la reunión de la mesa directiva de la semana pasada, escuchamos las desgarradoras formas en que muchos en nuestra comunidad están viviendo estas experiencias. Como superintendente, quería compartir este mensaje con ustedes como una oportunidad para reconocer el dolor y la sensación de desesperanza que algunos de ustedes están sintiendo. Sentimos dolor, pero nuestra determinación de poner manos a la obra para combatir el racismo y los prejuicios es fuerte.
Celebro a los educadores que trabajan a través de conversaciones difíciles para ver que HUSD permanezca verdaderamente una comunidad que comparte la responsabilidad colectiva de desmantelar acciones, decisiones y resultados que perpetúan el racismo. Aún no hemos llegado allí, pero lo que nos sigue impulsando es el deseo de vivir en un mundo donde no se pierdan más vidas inocentes a causa de la violencia policial. En cambio, HUSD se esfuerza por elevar y celebrar a nuestros estudiantes de color. Son nuestros futuros servidores públicos, educadores, científicos e ingenieros.
Mientras el país se prepara para un veredicto en el juicio del oficial de policía, Derek Chauvin, acusado de matar a George Floyd mientras otros oficiales observaban, quiero alentar a nuestra comunidad a acceder a los recursos disponibles para ustedes. Estos recursos incluyen apoyos para la salud mental y materiales educativos que ayudan a navegar por problemas complejos de raza, prejuicios y violencia policial.
Espero que haga una pausa y preste mucha atención a cómo los eventos actuales podrían estar impactando a nuestros estudiantes. Participemos en estas conversaciones difíciles y proporcionemos a nuestros jóvenes los espacios seguros que necesitan para procesar lo que sucede a su alrededor. Más importante aún, enseñemos a nuestros niños a ser participantes activos en nuestra ciudad. Como comento la Sra. Prada, la cual es miembro de la Mesa Directiva, "No deberíamos tener que enseñar a nuestros hijos cómo sobrevivir una parada de tráfico. No pondremos fin a la violencia policial a menos que todos estemos juntos en su contra." Por favor, cuiden de ustedes mismos y de los demás.